Fecha: 2018-03-18 06:44:24


Santa Victoria Oeste

Judiciales Pequeña de cinco años en el medio de un tormento judicial 17 DE MARZO 2018 - 19:43 Un vi


18 DE MARZO 2018 - 00:00 Dos exconcejalas se enteraron que son empleadas municipales con un sueldo que nunca vieron.

Dos mujeres. Originarias, sufridas, trabajadoras. Vienen gritando hace mucho tiempo las injusticias que se tejen en su Santa Victoria Oeste, y nadie parece escuchar. La gravedad de sus denuncias estremecen de corrupción e impunidad, pero son collas y son mujeres en una sociedad dominada por los acuerdos entre pantalones. Evangelista Subelza y Nicanora Condorí fueron concejalas de su municipio hasta diciembre pasado. Se fueron como llegaron: denunciando los manejos poco claros de los recursos públicos por parte del intendente Lino Andrés Flores y nadie les dio crédito a sus palabras ni a los documentos que esgrimieron ante la Auditoría del Gobierno Provincial. Viajaron a Salta con sus escasos recursos muchas veces a buscar auxilio en los medios que les abrieron las puertas. Tocaron muchas otras blindadas de amiguismo y no tuvieron éxito en su cruzada justiciera.

"Pasamos por el Concejo con pena y sin gloria", dijeron al final de su gestión legislativa. Ahora llegaron hasta Salta de nuevo, después de 10 horas de viaje por difíciles caminos, para denunciar que no saben desde cuándo figuran para la Anses y la AFIP como empleadas municipales de Santa Victoria Oeste, trabajo que nunca ejercieron y sueldo que nunca cobraron. Esta relación laboral de la que ellas no tenían la menor idea les impide acceder a subsidios como la asignación universal por hijo o a la pensión por madre de siete hijos que recibía Nicanora antes de ser concejala. Al terminar el mandato en diciembre pasado, ambas mujeres se dispusieron a recuperar sus beneficios previsionales y es tramitándolos como se enteraron que son empleadas del municipio dirigido por Flores, aunque no saben quién cobra sus sueldos.

"No sabemos por qué figuramos como empleadas municipales, nos enteramos porque vinimos a pedir la pensión de madre de 7 hijos para Nicanora y yo quería la asignación universal. Así fue que nos dijeron que cobramos un sueldo de la Municipalidad, por lo tanto no nos correspondería pero nosotras nunca fuimos empleadas municipales", dijo Evangelista Subelza. La exconcejala agregó: "Fuimos concejalas hasta diciembre de 2017 y nada más, así que alguien está cometiendo un delito claramente al usarnos para cobrar un sueldo. Parece que nadie ve la gravedad del asunto".

Pasar por el Concejo “con pena y sin gloria”

Meses antes de dejar el sillón en el Concejo Deliberante de Santa Victoria Oeste, Evangelista y Nicanora pidieron un auditor provincial para la gestión del intendente Lino Andrés Flores.Sorprendidas y angustiadas por la nula respuesta de las autoridades provinciales a sus reclamos de control de la gestión del intendente Flores, volvieron a alertar sobre este asunto. Aseguraron: “No queremos ser cómplices de un tirano que se ha enriquecido a costa de la pobreza de todo un pueblo y que tiene una horrible indiferencia hacia las normas y la injerencia del Concejo Deliberante en las decisiones municipales”.

Desde Santa Victoria Oeste, mientras fueron concejales, Evangelista Subelza, de la comunidad de Abra de Santa Cruz; Nicanora Condorí, de Lisoite del Carmen, y Martín Subelza, de Mecoyita, insistieron sobre las serias irregularidades que observaron en el municipio en el cual fueron representantes, sin voz ni voto, de todo un pueblo sumido en la pobreza. “Lino Andrés Flores se burla de todos, nadie lo puede ni lo quiere controlar”, dijeron, y agregaron: “Él no le rinde cuentas a nadie de los gastos ni de los fondos que recibe a pesar de los pedidos de informe que hicimos”.

Nicanora Condorí dijo: “Pasamos por el Concejo con pena y sin gloria porque no nos dejaron hacer nada por nuestro pueblo. Santa Victoria Oeste no ha mejorado en nada. No tiene una plaza, no hay un parque para los niños ni un mercado, la salud es un desastre también”.

Fuente: El Tribuno Salta