Fecha: 2018-01-14 05:20:35


Motochorros

Motochorros: disminuyen los ataques pero no su violencia


14 DE ENERO 2018 - 00:00 En 2017 hubo entre 8 y 10 denuncias diarias contra este tipo de delincuentes.El porcentaje con respecto a 2016 bajó pero estos delitos siguen provocando muertes.

Hace poco más de media década comenzaron a delinquir en Salta los motochorros, denominación que parecería ser suave, dado el daño que hicieron y siguen haciendo en contra de jóvenes y mayores.

Datos oficiales de las fuerzas de seguridad en la Provincia aportados, indicaron que en 2017 en Salta hubo entre 8 y 10 denuncias diarias por este tipo de delito, mientras que en la capital son 6 las denuncias. Si bien las cifras disminuyeron con respecto a 2016, no fue el caso de la violencia empleada por los ladrones a bordo de una motocicleta. Uno de los casos emblemáticos del año pasado fue lo ocurrido con Claudia Durán, la joven que sufrió el ataque de motochorros estando embarazada de 30 semanas. Como consecuencia del asalto perdió a su bebé. Según fuentes policiales, desde la aparición de los motochorros una de las características fundamentales de su accionar es su nivel de violencia.

En Salta la modalidad más fuerte que se conocía antes de la aparición de los motochorros era la de los punguistas, quienes, por lo general, no utilizaban la violencia para delinquir. Después de los llamados "pungas" llegaron importados de otras tierras los motochorros para violentar y hacer más compleja la situación, poniendo en riesgo con este tipo de delito la vida de las personas.

"Fue un gran reto tener que afrontar esta nueva modalidad delictiva a través de nuevos y diversos operativos, con el tiempo y la peligrosidad que llegan a significar estos sujetos arriba de una moto hizo que desde los organismos de seguridad se reforzara a nuestros motoristas de emergencia, una división que debió crecer muchísimo en pos de combatir este tipo de delito. Se trata de hombres preparados para contrarrestar a los motochorros, quienes tienen la habilidad de circular en contramano y lugares poco convencionales", sostuvo la fuente consultada.

Así como fueron mutando los modos delictivos también las fuerzas encargadas de velar por la seguridad de la ciudadanía se fueron profesionalizando de manera particular. "Hoy se implementan controles exclusivamente para controlar y detectar posibles motochorros, controles donde se solicita la documentación del rodado y su o sus tripulantes", continuó la fuente.

Efectos colaterales

El delincuente común muchas veces terminó por transformarse en un motochorro. Los saqueadores, arrebatadores o asaltantes motorizados se fueron perfeccionando y también mejoraron sus formas de trasladarse, pasando muchas veces de motos con 110 cc a rodados más grandes.

"Se trata de jóvenes a bordo de motos grandes como las FZ de 150 en algunos casos 250 cilindradas, las tipo enduro de grandes cilindradas también son utilizadas por los delincuentes", la dijo la fuente policial.

Claro que para llegar a ese cambio en cuanto al vehículo se produjeron "efectos colaterales", dado que los asaltantes se dedicaron a robar este tipo de motos con grandes cilindradas. "Son divisados y, por lo general, se dan a la fuga, cuando se los está por alcanzar suelen deshacerse de la moto con total impunidad, ya que se trata de motos robadas", dijo.

Operan al azar

"Otra de las características de los motochorros es que no planifican el sector donde actúan, lo hacen al azar. empiezan a circular por el lugar y observan los movimientos. Cuando detectan a su víctima, que por lo general suelen ser mujeres embarazadas o mayores de edad, atacan", dijo la fuente oficial.

Si bien muy pocos de estos asaltantes andan con armas de fuego, suelen tener algún arma blanca, y siguen siendo extremadamente violentos.

La aparición de los ya populares motochorros y otros tipos de delitos dieron origen a nuevas unidades en las fuerzas; fue el caso Unidad de Análisis Criminal (UNAC), dependiente de la Dirección General de Investigaciones, desde donde en tiempo real, luego de recibir la denuncia, se pueden saber distintos factores que contribuyen a la detección o prevención de un delito. Saber la hora fijada del hecho, el lugar, características del mismo y de los causantes, por ejemplo.

Secuelas de delitos con violencia extrema

Cuando sus víctimas están distraídas, los motochorros actúan. Uno de los casos emblemáticos en la provincia fue el sufrido por Gisel Salva, la joven oranense que en el momento del hecho tenía 20 años y gestaba una vida de ocho meses, fue arrojada desde una motocicleta cuando dos motochorros le robaron la cartera. Su bebé nació prematuro y pudo salvarse, mientras que ella quedó cuadripléjica.

El año pasado uno de los hechos más aberrantes ocurrió el miércoles 28 ,cerca de las 22, cuando Claudia Lorena Durán (24), embarazada de 30 semanas, fue brutalmente atacada por dos motochorros. Volvía de la Universidad Católica rumbo a su casa, en Villa Floresta. Mientras caminaba por abajo del puente ubicado entre las avenidas Las Bancas y Universidad Católica, aparecieron por atrás los delincuentes a bordo de motos de grandes cilindradas.

La víctima tenía sus manos en los bolsillos y al sentir el arrebato de su cartera cayó de frente al piso, fue arrastrada varios metros hasta que los violentos motociclistas desaparecieron de escena. A pesar del infinito dolor en su vientre y cuerpo, la joven se levantó y llegó a su casa. Fue trasladada de urgencia a una clínica donde quedó en terapia intensiva para recuperarse luego. Su bebé no se pudo salvar.

Fuente: El Tribuno Salta