Fecha: 2018-01-12 08:45:05


Rosario de Lerma

Fincas del camino de los vallistos, aruinadas


12 DE ENERO 2018 - 00:00 Las fincas de Santa Rosa sufren la bajada de aguas de la cuenca alta de río Rosario.

En el paraje Santa Rosa ya saben que el invierno será muy duro. El viejo camino de los vallistos, aquel que fuera utilizado por el tránsito de mulas con cargas de productos provenientes de las quebradas de Escoipe, del Toro y de los Valles Calchaquíes hacia Sumalao y la ciudad de Salta, actualmente está destruido.

Esta zona es el cuello de botella de las aguas que escurren desde la alta cuenca del Valle de Lerma hacia La Florida, el mismo río que aguas arriba toma varios nombres, entre ellos El Toro, Rosario y Carabajal.

Allí la familia Rueda construyó un murallón de piedra de 400 metros de largo por 1 metro cincuenta de alto. Esta estructura apenas pudo aguantar el enorme caudal de agua que bajaba embravecido de la zona norte de Rosario de Lerma.

"Perdimos toda la producción de tabaco. Incluso el maíz y el ají que íbamos a cosechar meses más adelante. Con el granizo y luego los anegamientos se terminó de perder todo. El invierno será duro para todos, incluidos los productores y peones", cuenta Juan Rueda, oriundo y criado en la zona de San Rosa en Rosario de Lerma.

Desde El Timbó hasta Santa Rosa el agua ingresó a las viviendas de los peones y los galpones. Esta historia no es nueva. Van años y años del mismo padecimiento que se debe a la falta de obras y el avance de la población en los pueblos.

Las aguas son desviadas en la parte alta y sin desages idóneos, el problema empeora.

"Bien arriba, desde la zona de Quijano, se viene el agua por varios sectores. Como estamos en desnivel, el caudal escurre en diferentes direcciones. Por eso inunda campos y el agua termina en La Merced. Para colmo hicieron obras que nos perjudicaron", explicó Rueda.

Y agregó: "Durante años sufrimos las consecuencias y nadie viene por acá. Aparece recién en mayo Vialidad de la Provincia a arreglar el camino. Esto es sálvese el que pueda. Todos hablan y sacan fotos, pero las tierras cada día sufren más la saturación del suelo con las aguas. Erosiona el piso y la tierra que era fértil se convierte en arcillosa", detalló el productor.

Las aguas anegaron campos y sus cultivos. La zona es tabacalera por excelencia. Pero alternan con verduras, hortalizas, ají y maíz. Con la granizada del viernes pasado, esas también quedaron diezmadas. Los campos inundados de varios de estos cultivos tardarán meses en recuperarse. En La Merced, Cerrillos, Rosario de Lerma y Quijano gran parte de la producción del tabaco que estaba en plena cosecha quedó destruida. Los campos hoy siguen colmatados de agua.

"Como otros productores, alternamos con maíz y ají. El agua nos destruyó todo. Nada sería el granizo; el problema es el estancamiento y la erosión que produce el agua. No nos dejó nada en pie", concluyó.

Fuente: El Tribuno Salta