Fecha: 2018-01-09 13:25:14


Corredor de la Balcarce

Los vecinos, a favor de que se vayan los boliches de la Balcarce


9 DE ENERO 2018 - 09:54 Por la nueva ordenanza que regirá en los próximos días no debe haber más locales bailables en el corredor. La gente que vive en la zona está cansada de los ruidos.

Los vecinos del corredor Balcarce están a favor de la nueva ordenanza que prohíbe el funcionamiento de locales bailables desde el 20 de enero. El objetivo es que solo queden confiterías, peñas y pubs.

Florencia Gudiño y Eneas Moscato lo celebran. Viven en uno de los modernos edificios que se alzaron en la zona. Ella habita un departamento en el piso 5´ y, desesperada, cuenta que no la pasa bien por los ruidos. "A veces intento irme a dormir a la casa de alguien", relata.

Ni con la ventana cerrada pueden acallar el zumbido que provoca la música en persianas y vidrios. Eneas vivía en el mismo piso, pero pudo solucionar su problema mudándose, dentro del mismo edificio, hacia otro sector. Soportó dos años. "Si te vas al garaje tenés boliche gratis" , bromea.

Los empresarios de locales bailables no quieren irse. Afirman que darán pelea legal si fuera necesario.

La nueva ordenanza, la 15.242, mantiene el permiso de usar el 30% del espacio para el baile, pero siempre y cuando haya un espectáculo artístico. Hasta ahora no había requisitos y, en la práctica, muchos de los locales terminaban siendo bailables por más que tuvieran habilitación para otros rubros.

Las constantes prórrogas para la eliminación de los boliches generaron cansancio entre muchos vecinos, que optaron por irse a pesar de ser propietarios de las viviendas. Es el caso de Claudia Espeleta, una odontóloga que vivía con su familia sobre Balcarce pasando Alsina.

"Viví aquí desde el año 1997 hasta 2004. Me tuve que ir por los ruidos y los incidentes. Si no era la feria, eran los boliches", cuenta, en el inmueble que ahora es solo su consultorio.

Son muchos los que se fueron, pero también están los que se quedaron, como los abuelos que no tienen la misma capacidad de adaptarse y comenzar de nuevo.

Los vecinos no son los únicos afectados. Una recepcionista de un hotel que se encuentra sobre el corredor contó que reciben constantes quejas de los huéspedes. Piden alojarse en habitaciones que no den sobre la Balcarce.

Fabricio, que conduce uno de los remises de la empresa que se encuentra apostada en el paseo, se muestra aliviado. "Desde que llegaron los boliches hay muchas peleas. Incluso unos chicos le rompieron el auto a uno de mis compañeros, que no los quería llevar por el estado en el que estaban", justifica su opinión. Según el chofer, los beneficios económicos no son mayores que los perjuicios.

La Balcarce comenzó a funcionar en el año 2000, con la llegada de la peña La Vieja Estación. En 2001 se sumó Café del Tiempo como la primera confitería y Zeppelin, como uno de los primeros pubs de rock. A medida que se agregaron más locales, organizaron la feria de artesanos.

Los más jóvenes no recordarán qué había en las cuadras donde ahora está el conocido paseo. A pesar de estar cerca de la plaza principal y de los grandes comercios, no había mucho movimiento.

La zona estaba amparada por la palabra "macrocentro", cuando eso aún significaba estar cerca pero sin los inconvenientes que supone vivir en la zona céntrica.

En donde ahora hay confiterías, peñas, pubs y boliches, había casas de familia y casonas, incluso hasta con zaguán. En donde ahora hay un drugstore, que solo vende cigarrillos y golosinas, había una despensa amiga donde comprar lo necesario para la vida diaria. Pero hace casi veinte años todo cambió. Llegó la noche y nada volvió a ser igual.

La ordenanza que rige el funcionamiento de los locales de la Balcarce no es clara. En sus artículos deja entrever diferentes interpretaciones sobre cuándo podrá destinarse el 30 por ciento de la superficie del local al baile.

El subsecretario de Control Comercial, Nicolás Avellaneda, difundió que este permiso se otorgará solo cuando se presente una banda en vivo. Pero los empresarios consideran que esa interpretación es restrictiva y que la ordenanza habilita a tener un espacio para el baile cuando haya cualquier tipo de espectáculo, incluso la presentación de un DJ.

Los vecinos dudan de la aplicación de la nueva ordenanza. Al mantenerse los permisos para el baile algunos creen que no habrá grandes cambios, a menos que el control sea estricto.

Fuente: El Tribuno Salta