Fecha: 2017-12-26 09:28:07


¿Qué tenés que hacer si tu perro comienza a volverse agresivo?


Lo fundamental es descartar si se trata de una dolencia física, que podría llegar a ser grave. Un adiestrador suele ser una buena opción.

De ser el tuyo un perro amigable, juguetón e inofensivo con chicos y grandes, puede comenzar a convertirse en un animal agresivo. Es frustrante y desespera. Al principio los dueños no le pueden encontrar explicación a ese comportamiento y suelen responder con enojo. Pero lo cierto es que las causas de ese cambio de carácter pueden ser diversas y algunas de ellas llegan a ser preocupantes. Por eso, lo primero que hay que hacer es llevarlo al veterinario.

Esto es lo que recomiendan los especialistas, ya que el veterinario es la persona indicada para determinar si ese cambio de comportamiento se debe a algún problema físico, que puede ser desde un simple malestar o dolor en alguna parte del cuerpo hasta una dolencia encefálica. Un cuadro epiléptico o algún tipo de desbalance hormonal también suelen influir en su agresividad, explica el blog misanimales.com. Se calcula que en el 20% de los casos la conducta agresiva está vinculada a algo físico, lo cual es una incidencia bastante alta. Por eso los veterinarios son tan insistentes en la necesidad de acudir a consulta antes de tomar cualquier otra medida.

La manada

Si se ha descartado que la agresividad esté relacionada con alguna enfermedad, es necesario pasar a investigar a otro nivel. La pregunta que sigue es si el perro se pone agresivo con todo el mundo o solamente con personas desconocidas, que no sean de la familia. Si la mascota intenta morder a desconocidos, no es tan extraño. Es necesario recordar que los caninos son parientes de los lobos, y los lobos usan la agresividad como una forma de relacionarse con su comunidad. Los perros identifican la familia donde se crían como su propia manada, por eso es importante establecer jerarquías desde cachorros. En ocasiones pretenden defender su “manada” cuando un desconocido pretende entrar, y reaccionan con agresividad.

Reorientar

Lo que sigue es analizar si el perro está agresivo por una situación de miedo, porque se siente amenazado. En este caso, sus intentos de atacar son defensivos, no ofensivos. Lo importante ante esta situación es nunca responder a esa agresividad con un castigo, porque simplemente se van a poner peores las cosas y va a tener más miedo. Esos casos deben compensarse generando confianza en el animal, con algunos juegos por ejemplo. Lo importante es que deje de sentirse amenazado. Si el miedo se lo generan personas nuevas, hay que hacer que tengan contactos breves con ellos, por poco espacio de tiempo, durante varios días. Ese acondicionamiento debe ser progresivo.

En el caso anterior y sobre todo si el perro tiene una actitud ofensiva, que no usa la agresividad como defensa, lo ideal es consultar con un adiestrador preparado para reorientar el comportamiento del animal. El adiestrador pasará tiempo con el perro y también ayudará al dueño para que la reorientación continúe en la casa.

Siempre es importante tomar recaudos desde el momento en que se detecta un comportamiento agresivo, como por ejemplo no sacarlo a la calle sin bozal ni correa.

Fuente: La Gaceta Salta