Fecha: 2017-10-25 14:29:52


Crearán en norte una reserva natural para proteger al Guacamayo Verde


Se trata de una especie que se creía extinta, pero que habita en Salta. Un grupo de ejemplares de este tipo de aves fue descubierta hace pocos años y motorizó una serie de proyectos de conservación.

En la zona norte será declarada en los próximos días una nueva reserva provincial, para proteger los lugares donde nidifica el Guacamayo Verde, una especie que se creía extinta en el país hasta que guardaparques locales hallaron a un grupo de ejemplares en suelo salteño. 
Desde la Secretaría de Ambiente informaron que trabajan en un plan para zonificar y establecer pautas de manejo de la región, donde habita dicha especie. Dijeron, además, que profesionales del Sistema Provincial de Areas Protegidas (SIPAP), biodiversidad, guardaparques y la Comisión de Guacamayo Verde, verificarán en el norte salteño los sitios en los que se deberá incrementar la protección de la especie, identificando dormideros, sitios de nidificación y alimentación, especialmente durante los períodos críticos de disponibilidad de alimento.

Estrategias y trabajo en equipo

Especialistas de todo el país trabajan en nuevas estrategias para la conservación del guacamayo verde. Vale la pena poner de relieve que Salta cuenta con la única población de esta especie del país, que fue declarada monumento natural en 2008.
Existen aproximadamente unos 80 individuos de la especie en el departamento San Martín, especialmente en la zona de Caraparí, aunque no se descarta que haya también ejemplares distribuidos esparcidos en otros sectores del norte del país, que no están cuantificados ni clasificados. 
Los esfuerzos se suman a las tareas que se vienen realizando de protección y control en el terreno, exploración de hábitats potenciales, como es el caso de Caraparí, y el establecimiento de sistemas de monitoreo. Además, se realizan tareas de sensibilización y capacitación de los principales actores de la sociedad civil y agentes de control en la protección de la especie y su hábitat. Generar conciencia es la clave para la protección de cualquier especie y fundamentalmente del ambiente.
En Argentina habitan cinco especies de estas hermosas aves, de las cuales tres se encuentran en la categoría de especie amenazada, como la Anodorhynchus Glaucus, la Ara Militaris y la Primolius Maracaná. Su distribución se localiza en las Yungas, en el norte de Salta. El peligro de subsistencia se origina, fundamentalmente, en la modificación y fragmentación de los hábitats selváticos y montanos y también, en alguna medida, en la captura de ejemplares para su posterior comercialización.

La mayor población

La población de guacamayos verdes se localiza en la Reserva de Acambuco, según los estudios actuales. Los guardaparques pudieron observarlos por primera vez en 2007, cuando se contabilizaron en ese lugar unos 30 individuos, específicamente en la zona de las sierras de Caraparí y quebradas aledañas. Se trató de uno de los hallazgos, en lo que a aves respecta, más importantes ocurridos en Salta en los últimos 80 años.
Si bien se trata de una especie que ya se encontraba en la lista de Avifauna Argentina, no eran más que observaciones esporádicas de individuos pequeños o grupos aislados en el norte salteño.
Estas aves miden aproximadamente 65 centímetros desde el pico hasta la punta de la cola, son monógamos y no ponen más de tres huevos al año. Además, explicaron los especialistas, se sabe que nidifican en los huecos de los troncos de los árboles o en los huecos de las rocas.
Entre los guardaparques que realizaron el descubrimiento se encontraban Maximiliano Navarro, Marcelo Gallegos, Diómedes Garay, Bidolfo Ortiz y Miguel Cueva.

Monumento natural

El guacamayo verde fue declarado monumento natural a través del decreto 4.402/11 del Ejecutivo provincial. Esta categorización, o clasificación, está destinada a los sitios, especies vivas de plantas y animales, ambientes naturales, rasgos paisajísticos y geológicos y yacimientos paleontológicos de relevancia e importancia científica, estética o cultural, a los cuales se les acuerda protección absoluta.
Por lo tanto, todos los ejemplares existentes deben ser considerados inviolables, no pudiendo realizarse con ellos actividad alguna, con excepción de la investigación científica, la educación e interpretación ambiental, el control y la vigilancia para la protección de la especie.

Fuente: Diario El Tribuno