Fecha: 2017-09-30 15:08:31


Cafayate: el paisaje del vino


Lo que une en ese paraíso salteño son los viñedos, y lo que distingue es la hotelería.

Todos los caminos conducen al vino. Esa es la primera sensación que produce llegar a Cafayate, Salta, un paisaje pintado con el color del malbec y el torrontés. Los viñedos están por todos lados, los paseos por las bodegas son las principales actividades y la visita al Museo del Vino es la forma de entender la cultura de un pueblo que late con la sangre de la vid.

En el corazón de los Valles Calchaquíes, por la belleza de sus paisajes, la bondad de su clima, sus excelentes vinos y la amabilidad de su gente, turistas de todo el mundo eligen Cafayate como destino. Los tucumanos tenemos el privilegio de estar a 230 kilómetros de distancia, a unas cuatro horas en auto transitando un camino que es en sí mismo un paseo para desconectarse de la rutina.

Si lo que une es el vino, lo que distingue son las variadas opciones de hotelería en Cafayate. Posadas rústicas, fincas que ofrecen una experiencia inmersiva en la producción del vino y lujosos hoteles spa forman parte de esa amplia oferta de hospedajes. Entre los hoteles emblemáticos y mejor calificados es imprescindible mencionar Grace Cafayate, en la distinguida Estancia de Cafayate.

Despertarse mirando las montañas y los viñedos, con sus diferentes colores según la estación del año; sumergirse en un yacuzzi brindando con un vino local y disfrutar los paseos por el interminable predio de la estancia son algunos de los seductores planes en Grace, un hotel que cuenta con un servicio “bespoke”, un diseño de planes “a medida” para los huéspedes.

A la mañana temprano, luego de un buen desayuno buffet, se puede recorrer a caballo los viñedos de La Estancia de Cafayate, un paseo guiado que permite disfrutar de los paisajes, conocer la laguna de la estancia, la cancha de golf y el club house. Para el relax se puede disfrutar de un baño de burbujas, sales minerales y aceites esenciales, además de los masajes especiales y los tratamientos de belleza.

Fuente: La Gaceta Salta