Fecha: 2017-09-06 11:55:29


Huella de carbono: procesos textiles ancestrales se alían a tecnología 3D


Sus avances y los prototipos se podrán ver hasta el 20 de este mes en el Centro Cultural América.

Afirma el artista franco-chileno Alejandro Jodorowsky: “El camino es tan importante como la meta”. Y de este espíritu se nutre la exposición “Huella de carbono. Experimentación textil”, que se inaugurará mañana en el primer piso del Centro Cultural América (Mitre 23). Con entrada libre y gratuita, permanecerá abierta hasta el 20 de este mes y se la podrá visitar de 9 a 21. Desde hace siete años, con su emprendimiento de indumentaria femenina Maloca, Patricia Piccardo viene instalando el debate de la sustentabilidad en los procesos productivos textiles, y específicamente con “Huella de carbono...” las distintas prácticas y procesos. Así, a través de esta muestra trae a debate si las aplicaciones tecnológicas pueden generar una mayor inclusión social.
Desde su trabajo en red con tres comunidades -la cooperativa Puna, de Abrapampa (Jujuy); Taxara, de Tarija (Bolivia); y familias de la quebrada de Escoipe, en Salta- ha hecho hincapié en el comercio justo y el código de sustentabilidad no solo a nivel ambiental, sino social. Ahora, enfocada en la mejora del stock -un problema neurálgico de muchos diseñadores salteños justamente por la delicadeza puesta en la elaboración de las prendas-, comenzó una investigación sobre la impresión en 3D. “Creemos que son muchas las bondades que tenemos como producción local y regional, pero que sí nos es necesario darle una vuelta de rosca a la capacidad productiva y de la mano de la tecnología buscamos llegar a ser más competitivos a nivel internacional”, definió. Agregó que si bien las artesanías son muy valoradas en todo el mundo, un paso más allá y conforme con la creación de productos funcionales para la vida actual sería aplicar tecnología conservando algunos valores del trabajo artesanal. Con este planteo se postuló al programa Plataforma Futuro, dependiente del Ministerio de Cultura de la Nación, y obtuvo un apoyo económico y tutorial al ganar la línea Gen 4 en representación del Noroeste Argentino. Este programa ofrece apoyo al proceso creativo experimental promoviendo el cruce de disciplinas, y alcanza a seis regiones del país, entre las que está el NOA. El objetivo de Patricia Piccardo es llegar a un prototipo de telar funcional que imprima en 3D y más adelante poder transferirlo a las comunidades para que empiecen a experimentar más allá del telar común. “Con esta aplicación se acortarían los pasos del hilado, que se inician a partir del ganado, de ahí se hacen la tela y los recortes y se construye a través de moldería en 3D. Es decir, que tejeríamos en 3D, pero con fibras de camélidos”, clarificó. De acuerdo con su mirada de ingeniera en Recursos Naturales, pero también de diseñadora, la investigación y experimentación con tecnología de impresión 3D está en ciernes, pero su aplicación en el campo de la moda y textil será tan revolucionaria como en su momento lo fue la irrupción de la máquina de coser. “Hoy ya se imprimen vestidos en 3D. Nosotros estudiamos algunos polímeros que vienen de origen orgánico, pero la mayoría por ahora deriva del polietileno, entonces son una variedad del petróleo. La tecnología es muy buena, pero cuestionamos un poco el uso de materiales porque la tendencia es que pase a materiales derivados de productos orgánicos, biodegradables, y esto está en un proceso que llevará su tiempo”, detalló. Actualmente se teje en 3D con derivados de plástico para reutilizarlos, por ejemplo, en la producción de zapatillas o zapatos. Aquí la idea no es reutilizar, sino seguir trabajando con fibras locales sustentables, degradables, naturales y orgánicas.

Fuente: Diario El Tribuno