Fecha: 2016-11-19 11:05:46


Hospital del Milagro: los mismos que limpiaban, preparaban la comida y la repartían


Un informe mostró serias irregularidades en el nosocomio, especialmente en la fundación Trabajo y Solidaridad, del diputado Abel Ramos.

Hasta 2015, la fundación Trabajo y Solidaridad tuvo el monopolio de los servicios de comida, seguridad y limpieza en todos los hospitales de la capital salteña; fue ese año en que el gobierno provincial decidió rescindir el contrato en la mayoría de los nosocomios, tras una fuerte protesta en el San Bernardo. La Auditoría General de la Provincia acaba de publicar un detallado informe sobre el funcionamiento del hospital Señor del Milagro durante 2014. El trabajo muestra serias irregularidades, especialmente de la fundación que dirigía el diputado Abel Ramos, presidente de la comisión de Salud de la cámara baja provincial, y quien buscará renovar su banca el año próximo. 

Sobre Trabajo y Solidaridad

En 1998, durante la gobernación de Juan Carlos Romero, se dispuso la tercerización de estos servicios: a) provisión de raciones y comidas; b) provisión y lavado de ropa y c) mantenimiento, portería y limpieza en hospitales de la ciudad de Salta. Ese año ganaron tres empresas distintas las licitaciones para cada servicio. Años después, todas cedieron sus funciones a la Fundación Trabajo y Solidaridad.

No es casualidad, entonces, que esta auditoría dé a conocer similares irregularidades a las que en 2015 se conocieron en el Hospital San Bernardo, tras una larga protesta de trabajadores vinculados a la firma del diputado Ramos. “Las personas que limpian también sirven la comida", admitió el año pasado a LA GACETA el gerente del hospital, Hugo Sarmiento Villa. La auditoría muestra que en 2014 (año investigado) la Fundación Trabajo y Solidaridad no tuvo en el Hospital personal específico para la distribución de alimentos, por cuanto quienes se encargaban de limpiar las salas, realizaban esa tarea.

Las irregularidades de la empresa ocupan la mitad del informe; también queda claro que desde el Estado no hubo ningún intento por hacer cumplir las obligaciones contraídas por la firma. La Fundación Trabajo y Solidaridad no proveyó al Hospital los formularios de “Registro y Control” por la prestación de los servicios a su cargo; tampoco presentó al Hospital las fichas individuales correspondientes a su personal dependiente que se desempeñan allí. “Esto impide que el Ente Auditado pueda efectuar un debido análisis de los antecedentes de conducta y estado de salud de los mismos”, dice el informe.

Los dirigentes del hospital no presentaron el Contrato de Comodato, mediante el cual, se realizó la cesión de un espacio físico y equipamiento a favor de la Fundación, para el desarrollo de las labores vinculadas con el servicio prestado; tampoco fue informado el porcentaje pactado del acuerdo por los insumos derivados (energía eléctrica, agua, teléfono) de la prestación de los servicios según superficie afectada.

La auditoría también revela que muchos de los servicios por los cuales se le pagó a la Fundación, después se tuvieron que volver a abonar a otras empresas, para que los realicen. 

“En el anexo II, Especificaciones de Mantenimiento, se alude en detalle a las acciones que deberán ser desplegadas por la empresa tercerizada a efectos de cumplir con los parámetros contractualmente establecidos, incluyendo albañilería, instalaciones eléctricas y sanitarias, gas, carpintería, pintura, etc. Con respecto al Servicio de Mantenimiento, si bien los mismos deberían ser prestados por la Fundación Trabajo y Solidaridad, se verificó que el Hospital ejecutó gastos con fondos propios o de arancelamiento para atender el servicio, por omisión o insuficiencia, no corroborados por esta auditoría, de las obligaciones a cargo de la Fundación”, especificó el informe. 

Las escasas sanciones emitidas contra la Fundación, jamás fueron cobradas. El programa de Fiscalización y Control del Hospital emitió 34 sanciones durante el ejercicio 2014, por un total de $ 158.830 de las cuales se dejaron sin efecto 14, que ascienden a $ 128.977.



Deficiencias edilicias

Otra gran parte del informe de auditoría hace hincapié en el estado edilicio del hospital de calle Sarmiento. Ese año y en 2015 hubo reiteradas protestas de usuarios y trabajadores, que generaron algunas mejorías. 

Además de indicar que el nosocomio no cuenta con Habilitación Categorizante; se detalla que el edificio principal del Hospital y ampliaciones efectuadas disponen de planos de arquitectura sin la aprobación pertinente. El edificio de Geriatría ni siquiera cuenta con planos de arquitectura. “Ambos edificios no disponen de planos de estructura sismorresistente, visados por el Consejo Profesional de Agrimensores, Ingenieros y Profesiones Afines… tampoco cuentan con planos de su infraestructura eléctrica e instalaciones complementarias”, se advierte. 

Humedad, grietas en las paredes y cielorrasos caídos, son otros lugares comunes, en las observaciones realizadas a las distintas áreas. 

El sistema eléctrico del hospital es calificado como “obsoleto” y solo alcanza un funcionamiento en algunas áreas. 

El estudio critica el sistema de protección contra incendios. “El sistema no dispone de hidrantes, por lo que no cuenta con tanque de reserva agua y cisterna específico. Cuenta con 56 extintores, para fuegos tipos A, BC y ABC. Del relevamiento efectuado, se verificó la vigencia temporal de carga de los matafuegos. El sector original del Hospital no cuenta con hidrantes”, dice el informe. Otro agravante: ninguno de los sectores del Hospital dispone, en caso de siniestros, vías alternativas de escape, debidamente organizadas. 

Problema con el personal 

En distintas partes del informe se señala que hubo una sobre ejecución en personal: se gastó en sueldos más de lo que estaba establecido. 

En contrapunto, los relevamientos señalaron que la principal queja de los salteños al ir al hospital no era por el mal estado edilicio sino por la falta de profesionales y por la mala atención. 

La falta de personal fue constatada en la auditoría. Realizaron control de asistencia al Personal el 10/09/15, a partir de horas 11.30. Durante el mismo se procedió a recorrer distintas dependencias del Hospital, dejando constancia de aquellos profesionales que no se encontraban presentes en su lugar de trabajo. Del procedimiento efectuado surge que de un total de 54 profesionales relevados, 18 (dieciocho) de ellos se encontraban ausentes de su lugar de trabajo Esto se refleja en el libro de Quejas y Sugerencias del Hospital. En el año auditado hubo un total de 46 reclamos efectuados por pacientes y la mayoría hace hincapié en:

1) Mal trato por parte del Personal Profesional, Técnico (enfermeros) que se desempeñó en el Hospital durante el período auditado. 

2) Incumplimientos en el horario de trabajo, por parte del Personal Profesional y Técnicos que se desempeñó en el Hospital. 

3) Deficiente atención a los pacientes en horarios de guardia. En los casos relevados, el Hospital no cumplió con su finalidad y visión principal, enunciadas en el encabezamiento de la carta de servicios.

La observación N°70 muestra por qué no se produjo ningún cambio: “De acuerdo a lo expresado por el Gerente de Atención a las Personas y de las constancias obrantes en el Libro de Quejas que fuera relevado, el Hospital no efectúa un seguimiento de los reclamos efectuados con el objeto de mejorar la prestación del servicio, y asimismo dar una respuesta adecuada al paciente, situación que se contrapone con las disposiciones establecidas sobre el particular en la Carta de Servicios del Ente Auditado”.

Fuente: La Gaceta Salta