Fecha: 2017-06-06 14:58:03


Desde la salud celebran el posible acuerdo con la OMS para el control del tabaco


Mientras el sector tabacalero se opone al proyecto presentado en el Congreso, los médicos lo consideran vital para combatir el tabaquismo.

La posibilidad de que Argentina ratifique su adhesión al Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud para el Control del Tabaco (CMCT) genera opiniones opuestas entre los tabacaleros y el sector de la salud. Mientras los productores advierten que la medida haría desaparecer los 16.000 puestos de trabajo que hoy involucra dicha actividad en la provincia, los médicos consideran que el convenio ayudaría a combatir el flagelo del tabaquismo.

“El tratado de la Organización Mundial de la Salud es el único convenio en que todos los países del mundo se pusieron de acuerdo porque el flagelo del tabaquismo afecta a todos. Sin embargo, y aunque en 2005 Néstor Kirchner firmó su adhesión, no se llegó a ratificar en el Congreso porque desde entonces hubo un lobby de los productores tabacaleros para que no se concrete. Aquí hay muchos intereses políticos y económicos”, detalló en médico especialista en tabaquismo y titular de la Alianza Libre de Humo de Tabaco Argentina -ALIAR- en Salta, Tomás Smith. “El tratado busca salvar vidas a costar de disminuir las ganancias de las empresas”, agregó el profesional.

El CMCT propone una serie de estrategias para bajar el consumo de tabaco como la implementación de espacios libres de humo, la inclusión de advertencias sanitarias con imágenes en los paquetes de cigarrillos, la prohibición completa de publicidad y promoción, y el aumento del precio de los cigarrillos y de los impuestos al tabaco.

Si bien los tres primeros puntos, contemplados también dentro de la ley, se aplican en el país, Smith remarcó que no de una manera correcta. “En 2013 hubo un pacto entre las provincias tabacaleras y el Estados donde ellas se comprometieron a respetar la Ley a cambio de que estado no adhiera al Convenio. No hay control ni tampoco campañas sobre los lugares libres de humo, las imágenes en los paquetes de cigarrillos son suaves y no generan impacto, mientras que se prohibieron las publicidades en la televisión pero se exceptuó a los puntos de venta y los quioscos son el principal centro de marketing”, remarcó el especialista.

Smith también especificó que está comprobado que la implementación de las medidas propuestas por la Organización Mundial de la Salud disminuyen el consumo de tabaco y, por ende, salvan vidas. “Brasil, que produce mucho más tabaco que Argentina, ratificó su adhesión y logró sustituir políticas de producción. Por ejemplo, A pequeños productores con 2, 3 o 5 hectáreas, el Estado le propone que cambie el cultivo de tabaco por alguna verdura y se compromete a comprarle el total de su producción por cinco años y a generar una cooperativa de trabajo para sus empleados. Así logró disminuir el consumo de tabaco pero Argentina tiene una industria tabacalera que hace lobby frente al avance de políticas multinacionales que buscan solucionar un problema internacional. La ratificación sería un gran paso para sentarse a dialogar sobre el tema y ver resultados a largo plazo”, dijo.

El aumento del precio de los cigarrillos y de los impuestos al tabaco son medida altamente efectivas, según Smith. “Queremos que el aumento esté a tono con la inflación para que siempre tenga un impacto en el bolsillo y sea inaccesible para todos los sectores sociales, en especial para los personas con escasos recursos y también para los adolescentes, que son los nuevos clientes de las empresas tabacaleras”, sentenció el médico. 

"Muchos fumadores se sienten discriminados"

Desde hace cinco años, el médico clínico Nicolás Flandorffer dicta cursos para dejar de fumar. En este espacio, el especialista en tabaquismo trabaja con mujeres y hombres que por distintos motivos buscan su ayuda para superar la enfermedad. “Los rangos de edades son diferentes. El rango de edad más común es de los 25 años en adelante pero son más frecuentes las personas entre 30 y 40 años, también mujeres jubiladas”, detalló el médico.

Por otro lado, Flandorffer detalló que son varias las causas que impulsan a una persona a dejar de fumar. “Algunos buscan ayuda porque vivieron una experiencia que los asustó como un infarto o una neumonía y son los que más cuestan porque buscan ayuda impulsados por la circunstancia y no por una decisión personal. Muchos se sienten discriminados, también están los que quieren dejar de fumar por su familia, sus hijos o nietos. En las personas de entre 30 y 40 años el principal motivo es el nacimiento de un hijo”, explicó.

En concordancia con Smith, Flandorffer destacó que todas las medidas establecidas en el Convenio Marco de la OMS "disminuirán la cantidad de muertes por tabaco en el país y también el costo de la salud pública". 

La voz de tabacaleros y legisladores

Para el presidente de la Cámara de Tabaco, Esteban Amat, la posible ratificación de Argentina al CMCT de la OMS “puede llegar a perjudicar tremendamente a nuestra producción donde hay 1.500.000 de personas en todo el país viviendo de esta actividad”.

El secretario de Asuntos Agrarios, Flavio Aguilera, argumentó que lo planteado por la OMS ya fue reglamentado a través de la Ley Nacional de Control de Tabaco y que si bien dicha medida tuvo un impacto negativo en la producción de las provincias tabacaleras, el consumo interno es mínimo, ya que el 85% de la producción se exporta.

Por su parte, los senadores salteños, Rodolfo Urtubey y Juan Carlos Romero se comprometieron a acompañar el reclamo de los productores ante el Congreso mientras que la Cámara de Diputados de Salta rechazó el proyecto impulsado por legisladores del Frente para la Victoria y la Unión Cívica Radical en el Senado de la Nación asegurando que la adhesión del convenio representaría una pérdida de soberanía pero además “dinamitaría al sector tabacalero”, generando cuantiosas pérdidas de fuentes laborales.

Fuente: La Gaceta Salta