Fecha: 2017-04-05 12:59:38


La Escuela Oficial de Ballet cumple un año y va por más


Hay 145 chicos de entre 6 y 15 años que aprenden a bailar danza clásica a nivel profesional y de manera gratuita.

Condiciones, talento y constancia son los requisitos que exige la Escuela Oficial de Ballet a los que quieren ingresar a sus filas. De la primera camada, que empezó la carrera hace exactamente un año, quedaron 35 nenes y nenas de los 40 iniciales. La deserción, cuenta Alejandra Cercena, tiene siempre más que ver con las dificultades de los padres para sostener la asistencia de los chicos que de la falta de ganas de los alumnos para continuar con el aprendizaje, de entre cuatro y seis horas diarias, de lunes a sábado.

En su primer aniversario, la EOB triplicó la matrícula de alumnos y puso en la mira un proyecto cada vez más ambicioso y de mayor alcance. "Estamos felices con lo que se logró", cuenta la directora, que además de profesora de danzas, es arquitecta y se define como una apasionada por el oficio que ahora la ocupa desde la posición de formadora. "Las chicas de cuarto año empiezan con clases de anatomía con un médico, para conocer el trabajo físico del cuerpo, además agregamos técnica vocal para que los bailarines también aprendan a cantar. Me parece que le va a dar más personalidad y libertad a la hora de bailar. Que sean bailarines que también puedan cantar, me parece muy rico", apunta.

Instalada en una casona de Tres Cerritos, con todos los salones adaptados para los diferentes tipos de clases, la Escuela tiene cinco profesores de danzas egresados del Instituto del Teatro Colón, todos con práctica profesional de ballet y que cumplen con entrenamientos periódicos en técnicas con Tatiana Fesenko, regente de la carrera de Ballet en el Colón y especializada en la escuela de Agrippina Vagánova, quien desarrolló un método de enseñanza y aprendizaje basado en las técnicas de la Escuela de Ballet Imperial.

Los chicos pasan muchas horas bailando y aprendiendo sobre esa danza, antes o después del colegio, en una rutina que los exige y al mismo tiempo aspira a enseñarles a dominar esas exigencias y fortalecerse con ellas. "Trabajamos el conocimiento de la alimentación y la nutrición. Los chicos pasan más días y horas con nosotros que con la escuela o los padres, conviven mucho, comen juntos, algunos almuerzan aquí antes o después del colegio y como experiencia es fantástico lo que está pasando. Era una prueba piloto y esta funcionando muy bien. Aspiro a tener más niños y expandirnos por los barrios", dice Cercena y habla del proyecto de abrir espacios de la escuela en toda la ciudad, desde donde traccionar a chicos interesados que todavía no conocen la posibilidad disponible de la EOB.

ANTES DE BAILAR

La instancia de selección que impone la carrera fue uno de los aspectos que más se le criticó a la escuela desde su formación. Cercena defiende el filtro y explica que el ballet es una disciplina de alta exigencia, para la que se requieren condiciones imprescindibles del cuerpo. "No hay nada más opuesto a la discriminación que la danza clásica, que es belleza y armonía", dice y agrega que la selección previa se basa en tipos de cuerpos. "Todos los chicos deben tener un mismo esquema físico, para que puedan responder a las exigencias de la danza clásica a nivel profesional. Es como un deporte de alta competición. Se necesitan determinadas pautas para poder exigirle al cuerpo la técnica requerida", agrega y explica que cuando hay problemas de columna, de caderas o de pies, la danza puede empeorar estas condiciones. "La danza puede romper al cuerpo en lugar de ayudarlo, entonces lo que se busca en las selecciones es eso, además de un oído musical. No pasa por ser más flaca o más gorda, porque eso se trabaja con la alimentación y una nutricionista les enseña a comer. Los bailarines tienen que ser muy fuertes porque si no el cuerpo no responde".

LA ESCUELA: PÚBLICA Y GRATUITA

Para facilitar el acceso a la escuela y evitar uno de los factores que mayor deserción produce en la carrera, la EOB planea implementar un servicio de transporte desde los barrios y en una próxima etapa, expandirse en un espacio con más capacidad para ampliar la matrícula. 

"Nunca me imaginé que iba a tener tanto impacto en la sociedad salteña, que no es muy balletómana. Pero fue muy grande y esto es un tesoro que tiene la provincia. Es una carrera gratis, y disponible y abierta para los chicos que quieran ser bailarines profesionales, que es carísima si la querés hacer de manera particular", dice y defiende el espacio como una alternativa de formación profesional única en su tipo. "El arte sana y de a poco esta escuela va a ir ocupando este lugar. El ballet es una competencia con vos mismo, es riquísimo como experiencia de vida, por la disciplina, el compañerismo, el compartir, esperar el turno, la superación. Además de la amplitud cultural que no te dan otras disciplinas, porque es muy completa. Da armas para ser profesionales en lo que quieran. Es una formación súper valiosa para los niños y ojalá lo sepan aprovechar".

De lunes a sábado, desde las 8 hasta las 20, la Escuela está abierta en Los Ceibos 254 de Tres Cerritos, y también atiende consultas y da información a través de Twitter o en Facebook, y por mail o teléfono al 387-154670217.

Fuente: La Gaceta Salta