Fecha: 2017-03-01 14:19:08


La lluvia del sábado dejó casi todas las calles intransitables


La reparación de las arterias, como la de acceso al hospital, se inició recién el lunes.Los vecinos que perdieron todas sus pertenencias reclaman asistencia de la comuna.

Cada vez que llueve en La Viña es una odisea para los vecinos transitar por las calles del pueblo. Peor aún para los pobladores que quieren llegar por alguna urgencia de salud al hospital Nuestra Señora del Valle. La tormenta del sábado pasado no fue la excepción y dejó, una vez más, en evidencia la falta de mantenimiento y asistencia que padecen los miembros de esta comunidad del sur del Valle de Lerma de parte de sus autoridades.

Falta de mantenimiento, de previsión, de planificación y de trabajo en general de Obras Públicas de la comuna.

Mientras las calles eran verdaderos ríos de agua y barro, el personal del nosocomio local “pasó las de Caín” con la lluvia. “En menos de 10 minutos, el torrente que bajaba por la calle llegó hasta el garaje donde estaba estacionada la ambulancia. Como pudimos sacamos el agua, pero era tanto el caudal que tuvimos temor de que termine ingresando al hospital”, contó aEl Tribunopersonal del hospital que estaba de guardia ese día.

Por fortuna no hubo pacientes que trasladar mientras duró el aguacero, o pedidos de la ambulancia de algún paraje durante la tormenta del sábado. Pero la historia no terminó con las zozobras vividas mientras duró la feroz tormenta. El día después también fue de padecimiento y paciencia para el personal del Hospital Nuestra Señora del Valle.

“El domingo y hasta el lunes, las calles seguían estropeadas y con enormes zanjas dejadas por el curso de agua. Esto provocó que la ambulancia no pueda salir del hospital, porque era imposible transitar por la calle. Nosotros mismos pusimos alguna piedras y rellenamos con tierra la zanja para que pueda salir el vehículo. Menos mal que tampoco recibimos llamados para atender urgencias estos días, porque no sé cómo hubiéramos hecho para asistir esas emergencias”, dijo una enfermera que pidió reserva de su nombre.

En los alrededores del hospital las calles son un verdadero desastre cada vez que llueve con intensidad. Agrietadas y con zanjas, se convierten en una trampa para cualquiera que intente atravesarlas con su vehículo, a menos que sea un tractor o doble tracción.

Aun así, debe ser recorridas con absoluta calma y mano experta para no terminar destrozando la unidad.

Luego de que una gran cantidad de vecinos se comunicaran conEl Tribunomanifestando su descontento por la falta de previsión y asistencia inmediata a la población que se vio afectada por la lluvia del sábado en la noche, la maquinaria vial de la Municipalidad de La Viña salió a remendar las arterias del pueblo recién el lunes, aunque es justo reconocer que se trataba de un día feriado por el carnaval.

El hospital, que es de nivel II, no tiene problemas edilicios de envergadura, reconocieron por su parte los empleados del mismo. Las guardias pasivas atendieron a los pobladores que llegaron al nosocomio, como pudieron, de forma normal durante todo el fin de semana extra largo. El único inconveniente reportado fue el estado de las calles, que impedían la salida de la ambulancia y, por supuesto, la llegada normal de otros vehículos con pacientes al centro sanitario viñatero.

“Cada vez que llueve es imposible llegar al hospital, las calles que están a su alrededor se inundan y resultan destrozadas por la velocidad que alcanza el agua, dado que todo el pueblo está en una pendiente. Muchas familias resultaron perjudicadas por la tormenta y perdieron todas sus pertenencias por la fuerza con que bajaba el agua. Pero no hubo nadie que los asista en la noche del sábado, porque aquí no hay Junta de Defensa Civil ni personal municipal de guardia, ni nada de nada. Apareció ayuda al otro día recién”, reclamaron decenas de vecinos por las redes sociales.

Recién bien avanzada la mañana del lunes se pudo observar una máquina vial trabajar sobre las calles del pueblo. Pero se sabe que los trabajos de los arreglos tardarán si son definitivos, o serán solo provisorios, debido a la gran cantidad de arterias que quedaron zanjadas por las aguas. Hay varios sectores del pueblo por los que todavía no se puede circular. Y si se tiene en cuanta que el poblado no es tan grande, eso habla del desmanejo de la cosa público, de la falta de previsión y de trabajo organizado para evitar estos problemas. Los vecinos dijeron indignados que esperan que de una vez por todas, que con una buena planificación, los arreglos se lleven a cabo de manera eficaz y concluyan lo más rápido posible.

Los pobladores que lograron comunicarse conEl Tribuno, dieron cuenta de manera insistente de la falta de asistencia inmediata a los pobladores que perdieron sus pertenencias. “No hubo nadie que nos socorra, ni nos ayude a salvar algunas de nuestras pertenencias, ni mucho menos que nos ofrezca evacuarnos. No nos vinieron a ver ni a ofrecernos un jarro de mate”, dijo una vecina.

Fuente: Diario El Tribuno