Fecha: 2018-11-30 05:49:21


Hay más control del pase libre pero a pocos le quitan el beneficio


30 DE NOVIEMBRE 2018 - 03:49 En lo que va del año solo a tres usuarios le sacaron definitivamente la gratuidad. Los infractores pueden pagar una multa que consiste en diez boletos comunes.

Pese a que hay más operativos de control del pase libre de Saeta, la cantidad de tarjetas que se dieron de baja o se eliminaron definitivamente del sistema sigue siendo escasa. Durante este año solo tres pasaron a banda negativa. El pase libre lo tienen los estudiantes, jubilados y personas con discapacidad y no pueden prestar sus tarjetas a terceros.

Desde el 1 de enero de este año hasta el 31 de octubre inspectores de Saeta secuestraron 538 plásticos. Este mes, con un nuevo cuerpo de inspectores, se incrementaron los controles: en 17 días (desde el 12 al 29 de noviembre) se retuvieron más de 400 plásticos que tienen el beneficio en el área metropolitana. Es decir, en menos de un mes se secuestró casi la misma cantidad de tarjetas que en los primeros diez meses del año.

"La resolución expresa que el usuario al que le secuestran la tarjeta tiene cinco días para ir a Saeta y hacer su descargo. Se registra su alegato, se adjunta la tarjeta y el legajo completo. El informe que hace Saeta se envía a la AMT, que tiene un departamento que analiza las distintas sanciones. Una vez que resuelve se le aplica una multa o no y, si corresponde, se la devuelve a la tarjeta", comentó Claudio Juri, gerente de Saeta.

Después de ese paso administrativo, la persona tiene que identificarse con su documento y pagar la multa que corresponde a diez boletos comunes. Con el pasaje de hoy, a $12,45, son unos $124,5. Luego se le restituye su tarjeta. Si ese usuario de transporte vuelve a reincidir en un lapso de tres años, el organismo provincial tiene la facultad para cancelarle el beneficio de por vida.

"Este no es un derecho que corresponde a una persona, es un derecho de todos, por eso hay que cuidarlo para que no se pierda", afirmó Juri.

Controles

Para intensificar los controles, las distintas reparticiones conformaron un cuerpo de 75 inspectores que siguen las distintas unidades que circulan por las localidades metropolitanas. "Obviamente que era necesaria más gente, además hacía falta una metodología de trabajo conjunta entre las distintas partes: Autoridad Metropolitana de Transporte (AMT) y Saeta, para poder hacerlo", afirmó el gerente general de Saeta, Claudio Juri.

En la calle hay aproximadamente 850 mil tarjetas, de las cuales 550 mil corresponden a las tarjetas azules y el resto pertenecen a las que tienen el beneficio de la gratuidad y corresponden a los alumnos de la primaria, la secundaria, los universitarios y los jubilados.

A los operativos de control se sumó un nuevo cuerpo de inspectores que realiza estas tareas con el fin de optimizar las inspecciones en cada frecuencia, reorganizar la distribución de kilometraje en los recorridos e impedir el uso indebido de las tarjetas Saeta personalizadas. El secuestro de las tarjetas se determinó al comprobar que algunos usuarios utilizaban credenciales de terceros, con beneficios de estudiantes, jubilados o discapacitados. Esto representa una infracción, ya que las credenciales con beneficio tarifario son intransferibles.

"Esta mañana (por ayer) ya hemos secuestrado 25 tarjetas porque es increíble el mal uso que le dan, es vergonzoso. Madres que utilizan la tarjeta de los hijos, o chicos que usan la tarjeta del novio", aclaró el titular de Saeta. Y agregó: "Muchas veces los que cometen una infracción no quieren entregar el plástico, pero eso no es un problema para las autoridades porque con el dato que obtuvieron con el dispositivo que utilizan ya tienen el nombre completo del titular de la tarjeta y se las puede dar de baja".

Fuente: El Tribuno Salta