Fecha: 2018-09-23 05:08:18


Petróleo

En petróleo, la provincia cayó otro 14,6%


23 DE SEPTIEMBRE 2018 - 00:46 El horizonte de la refinería de Campo Durán es cada vez más complicado.

La producción petrolera de Salta cerró julio con un promedio de apenas 645 metros cúbicos diarios, ese volumen representó una caída del 9,7% en relación con los registros del mismo mes de 2017. En el acumulado de los siete primeros meses, el derrumbe fue del 14,6%.

En el promedio nacional, la producción petrolera subió un 2,2% en julio, con 76.869 metros cúbicos diarios. En el cuadro global, fue la quinta variación positiva luego de 31 meses de caída.

Los incrementos se dieron en las provincias de Chubut, Neuquén, Tierra del Fuego y el Estado Nacional (YPF). La producción no convencional de petróleo ("shale" más "tight") mostró en julio un crecimiento interanual del 34,2%, alcanzando una participación del 12,9% en el volumen global del país.

En el acumulado de los primeros siete meses del año, la producción petrolera se expandió un 1,9%. En el caso de las principales empresas, creció la producción acumulada en YPF (0,9%), Pan American (5,1%) y Petrobras (13,6%).

En la Cuenca Noroeste, el 90% del crudo se obtiene como condensado de los yacimientos gasíferos. Prácticamente todos, por su madurez, vienen siendo asistidos con compresión para evitar caídas mayores en la producción. Esa asistencia, sin embargo, produce una importante disminución del volumen de líquido aportado.

Por esa razón, la producción de petróleo cae, proporcionalmente, mucho más que la de gas en Salta.

La refinería del norte

El derrumbe de los yacimientos de San Martín puso a la refinería de Campo Durán en situación crítica. Para poder mantener sus sistemas de procesamiento operativos, la destilería de Refinor necesita contar con al menos 20 millones de metros cúbicos diarios de gas natural.

Hasta hace poco más de una década, el complejo de Aguaray dependía solo de las inyecciones de los pozos del norte salteño, pero éstos le entregan hoy menos de 6 millones de metros cúbicos diarios y la suerte de sus procesos y destilados está atada, fundamentalmente, al gas que se importa desde Bolivia.

En agosto de 2015, el gobierno de Evo Morales inauguró la planta separadora del Gran Chaco en Tarija. Allí empezaron a extraerse los gases licuables (butano y propano) del flujo exportado hacia Argentina. Con este esquema, la refinería del norte empezó a reducir su planta de personal y quedó al borde del abismo.

La refinería, complicada

El derrumbe de los yacimientos del norte salteño y la inauguración de la planta separadora de gases de Tarija, en agosto de 2015, dejaron a la refinería de Campo Durán en situación más que comprometida. 
Sin salida, Refinor cerró en julio de 2017 un acuerdo de compraventa de GLP con Yacimientos Petrolíferos Fiscales de Bolivia (YPFB). 
La refinería de Aguaray recibirá 240.000 toneladas anuales de butano y propano, a través de un ducto tendido entre Campo Durán y Yacuiba, a un costo de 100 millones de dólares anuales. 

La deuda del gas

Argentina pagará hasta fin de año la deuda de 250 millones de dólares que mantiene con Bolivia, por la importación de gas natural, y continuará con las compradas acordadas hasta 2026. 
Así lo afirmó el embajador argentino Normando Alvarez, el pasado martes, tras un acto público realizado en La Paz.

Fuente: El Tribuno Salta