Fecha: 2018-09-14 05:11:26


Política de ajuste

Trabajos iniciados, con futuro incierto


14 DE SEPTIEMBRE 2018 - 02:20 Obras vitales para la calidad de vida de los vecinos quedaron en compás de espera.

Donde más se siente el recorte de los recursos provenientes del fondo sojero es en los pueblos del interior, donde la generación de recursos propios es escasa y donde las inequidades con la capital del país se vuelven más visibles.

Si bien el Gobierno salteño indicó en un primer momento que las obras que se empezaron se completarán, rápidamente el gobernador JUAN MANUEL URTUBEY aclaró que los recursos que no manda Nación no los puede cubrir la Provincia; sin embargo, la intención es que las obras de vital importancia que estaban proyectadas con los recursos del Fondo Federal Solidario, se concreten.

En Capital, en tanto, el subsecretario de Obras Públicas, Francisco Agolio, anticipó que "en Salta, obra que empezó, no se va a detener".

Pero en los municipios del interior, el panorama es mucho menos alentador y las obras que peligran, fundamentales para la gente, ya no serán solventadas con los recursos de las retenciones a las exportaciones de soja y otros productos, sino que dependen ahora de otras fuentes de financiamiento, al menos en lo que resta del año y esperar que para el 2019 se concreten los fondos en el Presupuesto que anunció Urtubey para compensar el ajuste dispuesto por el Gobierno nacional.

Los recursos provenientes del Fondo de la Soja se usaban para cubrir numerosas necesidades en los municipios. Desde compra de repuestos para vehículos, hasta obras fundamentales para la salud de la comunidad como cloacas o agua potable.

Así, por ejemplo, el recorte dispuesto por Nación significa que la Provincia intente cubrir la finalización de las obras para la provisión de agua que ya empezaron en municipios como Campo Quijano y Chicoana. O las esperadas tareas de ampliación de las cloacas en barrios de General Gemes y Pichanal. Tampoco era una prioridad para Nación que en Apolinario Saravia, Cafayate, Coronel Moldes, El Jardín, El Quebrachal, Embarcación, Yrigoyen, La Merced, La Viña, Metán, Orán, Rosario de la Frontera, Tartagal y Tolar Grande se realizaran, salvo que la financiación no dependa de ellos, obras de pavimentación, adoquinado y cordón cuneta.

Seguramente en Balcarce 50 ni saben que existe, pero en La Maroma, Chicoana, los vecinos esperan por un playón deportivo, al igual que en paraje Zanja Honda, Tartagal; o en Nazareno, donde la ilusión de contar con una Casa de la Cultura depende de que se puedan reemplazar los recursos previstos inicialmente para completar esas obras.

Los habitantes de La Laguna, en Seclantás, anhelan contar con el puesto sanitario que se empezó a construir con estos fondos que ahora están discontinuados.

También el Fondo Federal Solidario se estaba destinando a la construcción de viviendas para comunidades aborígenes en General Mosconi y, en Urundel, para la realización de viviendas económicas y de madera.

Una obra fundamental para el período estival, como lo es la construcción de la defensa de la Quebrada de Yariguarenda en Tartagal, está entre las que se iniciaron con estos recursos y que para completarse necesita reemplazar esos fondos.

Fuente: El Tribuno Salta