Fecha: 2018-07-08 04:05:36


Fumigaciones

Piden menos venenos y más conciencia en el control de las plagas urbanas


8 DE JULIO 2018 - 00:00 La mitad de las empresas no está registrada y se usan tóxicos prohibidos en las casas.Por malas prácticas hay resistencia a insecticidas. Las mascotas, víctimas silenciosas.

En distintas localidades de Salta, más de un centenar de firmas y prestadores ofrecen servicios de control de plagas, pero solo la mitad cuenta con las habilitaciones de los organismos provinciales y municipales competentes.

Esa es una de las facetas que se abordaron el pasado viernes, en la Primera Jornada del NOA de Manejo de Plagas Urbanas. La actividad está cada vez más regulada e intenta mejorar su imagen social, pero todavía mezcla venenos con altas dosis de informalidad, inconciencia y competencia salvaje.

En el encuentro, que fue declarado de interés municipal por el Concejo capitalino, expusieron especialistas de la Universidad Nacional de Salta (UNSa), la Asociación Salteña de Ingenieros Agrónomos (ASIA), la Asociación de Empresarios de Control de Plagas del NOA y el Ministerio de Ambiente y Producción Sustentable. También estuvo en el panel un referente científico de la fabricante de agroquímicos Chemotécnica y un médico veterinario que puso el foco en los daños causados en mascotas por malas aplicaciones domésticas.

La jornada, pese a la relevancia social, sanitaria y ambiental de los temas tratados, no fue organizada por entes estatales, sino por una empresa salteña, SISA Fumigaciones, que corrió con los gastos para que la capacitación profesional contara con voces autorizadas y acceso gratuito del público interesado.

Tras el cierre, el promotor de la iniciativa, Guillermo Alcoba, insistió en la necesidad de concientizar a los actores del sector y la comunidad sobre los riesgos a que se enfrentan muchas familias por el incumplimiento de elementales recaudos sanitarios y ambientales.

Productos prohibidos

La competencia salvaje incluye a prestadores que abaratan las aplicaciones domésticas con insecticidas y raticidas permitidos para el agro, pero que están prohibidos por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) en hogares, comercios y depósitos de alimentos. "Un litro de Cipermetrina agrícola cuesta $250, pero el mismo producto apto para el control de plagas urbanas sale $900", remarcó Alcoba. "Un kilo de raticida autorizado para saneamiento ambiental vale $800, pero los granulados que se venden hasta sueltos en supermercados, corralones y ferreterías, sin los amargantes que protegen a niños y mascotas de intoxicaciones, se expenden a $150 el kilo", puntualizó el empresario.

Carlos Macchi Solá, exdirector de Zoonosis y de Saneamiento Urbano de la Municipalidad de Salta, advirtió que los animales de compañía son víctimas silenciosas de las fumigaciones mal realizadas, porque no se los saca de las casas durante las aplicaciones y se dejan los recipientes donde ellos comen y beben expuestos a los insecticidas.

Macchi Solá también hizo referencia a la peligrosidad de los raticidas granulados que atraen a mascotas y niños con sus vivos colores y se prestan a ingestas accidentales, por más que se los disponga en sitios a los que perros, gatos o aves no pueden acceder.
Las intoxicaciones ocurren con frecuencia porque las hormigas, sobre las que los rodenticidas no tienen efecto, acarrean los granos que carecen de compuestos amargantes hacia lugares accesibles de las casas, patios y jardines. 

En su exposición, el médico veterinario marcó otras recomendaciones que deberían tener mayor divulgación pública. Advirtió que, ante infestaciones de pulgas, muchas veces se usan pipetas aptas para perros también en los gatos, con graves consecuencias en su salud, porque contienen un agente químico antiparasitario que es nocivo para los felinos.

Resistencia a insecticidas

Hernán Martín Funes, referente científico de Chemotécnica, destacó la importancia que tiene el uso de productos adecuados para el control de las plagas urbanas, tanto por su implicancia en la salud pública y el medio ambiente como por la resistencia que se genera por selección natural. “El fenómeno aparece cuando entre 8 y 12 generaciones tienen contacto con el mismo insecticida. Por ello resulta indispensable respetar una frecuencia de rotación de productos cada 3 o 4 meses, dependiendo del ciclo biológico de cada plaga”, dijo.

En la misma línea, otros expertos remarcaron el crucial papel de las buenas prácticas para evitar daños en la salud y el ambiente.

Carlos Herrando, vicedecano de la Facultad de Ciencias Naturales y profesor de la Cátedra de Manejo Integrado de Plagas de la UNSa, señaló que “no se trabaja bien en la difusión y concientización del problema que acarrea la presencia de plagas”. Aclaró que el mal empleo de términos como “agrotóxicos”, “plaguicidas” o “pesticidas” solo conduce a “asesoramientos inadecuados”. A la par, hizo notar que la sociedad apenas recibe “información retaceada y relámpago”, sin transmisión de información técnica esencial sobre las recomendaciones de riesgo de diferentes productos del mercado, su toxicidad y el tiempo de carencia. 

“El 95% de los domisanitarios contiene piretroides y fosforados”, precisó el catedrático, para reafirmar que el empleo de productos de baja toxicidad, nuevas tecnologías y métodos de biocontrol hacen a un manejo mucho más racional y efectivo de las plagas.

Aspectos que preocupan

  • Fumigan las casas con agroquímicos prohibidos para abaratar las aplicaciones. 
  • Venden certificados a comercios y locales de comidas sin realizar las desinfecciones.
  • Pocas empresas de fumigaciones tienen presentadas las declaraciones juradas periódicas sobre los productos que aplican y acreditadas las entregas de los envases a operadoras habilitadas para su disposición final.
  • En Salta la venta de agroquímicos es libre, a diferencia de otras provincias que tienen reglamentada la receta agronómica para evitar malas aplicaciones de fitosanitarios.
  • En ferreterías, corralones, veterinarias, viveros, agroquímicas y otros negocios se comercializan productos que no son aptos para usos domésticos y que inclusive están prohibidos.
  • Las empresas deben tener vehículos utilitarios exclusivos, pero algunas transportan los equipos y productos químicos en autos y hasta en motos.
  • No todas suministran a su personal las indumentarias y equipos de protección homologados.

Fuente: El Tribuno Salta