Fecha: 2018-06-25 04:43:25


Unsa

Adolescentes copan las aulas de la UNSa


25 DE JUNIO 2018 - 00:00 Asisten los sábados a talleres de matemática, química, biología y lectura.

Aunque parezca increíble, los sábados chicos de la secundaria copan las aulas de la Universidad Nacional de Salta (UNSa) por el solo hecho de disfrutar del placer de estudiar.

Se trata de los Talleres Extraprogramáticos de la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la Provincia que trabaja en forma conjunta con la UNSa.

En tiempos donde se cuestiona la adolescencia y la educación pública, ellos son un buen ejemplo.

Los talleres extraprogramáticos buscan que los jóvenes no solo desarrollen sus talentos y curiosidad científica, sino que vayan familiarizándose con el ámbito universitario y vean las carreras con las que cuenta la casa de altos estudios.

El equipo de trabajo está integrado por docentes de los niveles secundario y universitario, quienes cada sábado dictan clases de matemática, química y biología, sumando actividades de lectura y comprensión de texto como eje transversal.

"Son docentes ad honorem", remarcó la decana de la facultad de Ciencias Naturales, Alicia Kirchsbaum.

Todo es destacable. Los docentes, los chicos, la UNSa, el día, los motivos y los organizadores.

En el ingreso al campus, por avenida Bolivia, está Edda Gauna, una profesora que siempre está al lado de un banner que promociona los talleres.

Ella es la fuente de información y consulta.

Se trata de actividades que si bien cuentan con un espacio formal, pertenecen al ámbito no formal. Esto tiene múltiples beneficios pedagógicos para los cuales El Tribuno estuvo dando vueltas consultando a docentes y organizadores.

"Acá los chicos pueden travesear tranquilamente; los exhortamos a eso. Más allá de ver un átomo en un libro, con nosotros comienzan a experimentarlo con cosas cotidianas. No nos limitamos al aula y salimos a buscar a ese átomo en cualquier lado. Luego lo interpretamos", dijo la profesora Analía López, quien trabaja con Verónica, Noelia, Rocío y Agustín, que son practicantes terciarios. Ellos tienen el enorme desafío de que los más de 50 chicos que la siguen los sábados sepan de estructuras iónicas y covalentes.

Sí, los chicos van los sábados de 9 a 12. Cuando podrían dormir, ver tele, descansar, hacer lo que sea fuera de la escuela. Sin embargo van a la UNSa a seguir aprendiendo. ¿Cómo se logra esto? Con talento docente e innovación educativa.

"Para que vuelvan les dejamos desafíos por Whatsapp", dijo la "seño-profe" López.

Sucede que algunos son muy chicos. "Algunos me llaman seño y otros profe porque vienen también de la primaria", dijo Marcia Noelia Chuchuy, que enseña biología a una multitud en el aula 120.

"Esto es libre, abierto y no se evalúa. Tenemos que tener otros recursos pedagógicos para que los chicos se interesen. Tenemos que hacer todo atractivo y ahí está el desafío que se invierte. Además, trabajamos con diversidad porque vienen de diferentes edades, barrios, condiciones sociales y de colegios públicos y privados. Yo busco que los aprendizajes vengan por el lado de la práctica", dijo la "seño-profe" mientras llevaba a los chicos a ver el medio ambiente en las zonas verdes de la UNSa.

Los docentes generan espacios de conocimientos desestructurados donde los mismos alumnos proponen formas de aprender según sus necesidades. Además, hay alumnos que participan para recibir apoyo escolar, otros para preparase para alguna olimpíada o ingreso universitario.

Lo que también hay que contar es que son muchos los papás que van a acompañar a sus chicos. Los más audaces ingresan a los talleres, otros esperan afuera con los hermanitos bebés. Esta suma de padres, hermanos, practicantes, docentes y chicos de múltiples condiciones brinda el mejor escenario para la práctica pedagógica sin la rigurosidad de la escuela formal y con la diversidad que beneficia la adquisición de los conocimientos.

Llegan de todos lados a aprender

“Si bien es descontracturado, ahora estamos buscando más información sobre cómo estamos y a dónde vamos”, dijo Victoria Nazaret, administrativa de Ciencia y Tecnología. La funcionaria dijo que son al menos 500 los chicos que asisten regularmente a los talleres. Es un promedio que surge como promesa pues ya llevan 4 años y las experiencias fueron buenas, pero no se sistematizaron.
“La idea es conocer los números, saber de dónde vienen los chicos, las edades, las dificultades y el impacto que tendrán en la escuela formal. Tenemos a chicos que vienen desde General Güemes y hasta de Luracatao. Queremos saber más y es por eso que vamos a desarrollar una investigación”, dijo Nazaret.
Hay chicos de la capital, Coronel Moldes, Campo Santo, Chicoana, La Silleta, Campo Quijano, Metán, San Luis, Vaqueros, La Caldera, Joaquín V. González y Cobos. Para tener una idea de la explosión de asistencia de este año se debe decir que el año pasado participaron más de 150 estudiantes. 
Las clases se dictan los sábados de 9 a 12, en aulas y laboratorios de la Universidad Nacional de Salta. Los alumnos interesados en asistir a los talleres deberán completar un formulario de inscripción: https:/ /goo .gl /bJaQd4 o pueden hacerlo durante los talleres. Los talleres son sin arancel, abiertos y libres.

Fuente: El Tribuno Salta