Fecha: 2018-06-23 04:11:00


Severo repudio

Severo repudio al intento de sacar los restos del prócer de la Catedral


23 DE JUNIO 2018 - 00:00 La Academia Güemesiana ratificó la condición católica de Martín Miguel de Güemes y reivindicó la voluntad de su familia de que descansen en el Panteón de las Glorias del Norte.

La Academia Güemesiana de Salta "repudió categóricamente" la iniciativa del diputado Tomás Rodríguez de trasladar los restos mortales de Martín Miguel de Güemes para trasladarlos al museo que en homenaje del héroe gaucho funciona en lo que fuera su casa paterna.

El proyecto de Rodríguez tiene un manifiesto tinte anticlerical, ya que invoca una intención originaria de construir "una Salta laica". El Panteón de las Glorias del Norte es un espacio perteneciente al Estado provincial, que se instaló en la Catedral Basílica, muy cerca de las tradicionales imágenes del Milagro.

Allí reposan los restos de Güemes, su esposa, Carmen Puch, Rudecindo Alvarado, Facundo de Zuviría, José Antonino Fernández Cornejo, Martina Silva de Gurruchaga, Juan Antonio Álvarez de Arenales, Eustaquio Frías y del Soldado Desconocido de la Patria.

El pronunciamiento

En un documento emitido ayer, la Academia Güemesiana de Salta señala que "desde hace exactamente cien años, las reliquias del general don Martín Miguel de Güemes se encuentran depositadas, por expresa voluntad de su familia, en el Panteón de las Glorias del Norte, ubicado en el interior de la Catedral Basílica de Salta. Antes de ello, el general Güemes estuvo sepultado en el mausoleo familiar del cementerio de la Santa Cruz, antes aún, en la cripta de la vieja Iglesia Matriz, ubicada en la intersección de las actuales calles Mitre y Caseros y durante un año en una fosa cavada por sus gauchos al pie de la capilla de El Chamical, que él había mandado a construir a petición del provisor Figueroa. Dicho derrotero resulta de suma utilidad para concluir que el héroe gaucho bautizado en la fe católica, inconfundiblemente quiso que se lo enterrase en cualquier campo santo que estuviese signado por la señal de la cruz".

"Fue también esa la voluntad inconfundible de la familia Güemes a lo largo de casi doscientos años, desde que el líder salteño falleciera, el 17 de junio de 1821. -añade- El propio gobernador de Salta, Dr. José Ignacio Gorriti, lo honró con funerales de Estado en noviembre de 1822 ordenando que se hiciese un cortejo desde El Chamical hacia la ciudad de Salta y que el féretro primero estuviese en capilla ardiente en la vieja Iglesia de San Bautista de la Merced, para que luego se le tributasen las honras populares más importantes de la historia de Salta, y luego de una misa de cuerpo presente más el rezo del correspondiente responso se lo depositara frente al sagrario del altar mayor de la Iglesia Matriz, que por entonces era la sede episcopal de la diócesis de Salta".

"En vida de una persona, ella es la única propietaria de su cuerpo, por tratarse de un derecho personalísimo, inalienable, indestructible, imprescriptible e irrenunciable. A su muerte, los restos mortales quedan a disposición exclusiva y excluyente de sus familiares, quienes tienen a su vez la obligación de velar porque la sepultura se mantenga intacta a toda injerencia, a sufragar los gastos de mantenimiento y a disponer sobre cualquier traslado que se pretenda hacer. Cualquier intromisión o entrometimiento extraño a la voluntad de los descendientes, importa lisa y llanamente una profanación que atenta contra el derecho de gentes. Por ello es que la Academia Güemesiana de Salta repudia categóricamente, cualquier intento de que los restos mortales de quien en vida fuera uno de los Padres Fundadores de la Nación Argentina y de la identidad nacional, don Martín Miguel de Güemes, sean removidos o sacados del lugar donde se encuentran sepultados, por cuanto el Panteón de las Glorias del Norte representa un lugar de culto de la argentinidad en su conjunto y de respeto a su sepulcro, en el cual se encuentra desde hace un siglo por expresa voluntad de sus descendientes. El respeto cabal a su memoria nos exime de mayores palabras".

“Cristiano confeso”

“No pueden trasladar los restos a un museo como si fuera un objeto arqueológico”, dijo Martín Miguel Güemes Arruabarrena, descendiente del líder salteño, además de escritor, periodista y gestor cultural, ensayista y divulgador histórico de Salta. “Güemes fue un cristiano confeso, que dio ejemplo de humanismo, y merece ser respetado en su fe católica apostólica romana”, dijo a Informate Salta. “Me opongo como familiar y como argentino a esta afrenta a su memoria nacional y suramericana”, finalizó.

Fuente: El Tribuno Salta