Fecha: 2018-06-13 04:46:05


Fideicomiso

La Justicia liquida el fideicomiso de un edificio fantasma


13 DE JUNIO 2018 - 00:00 El fallo, relacionado con una torre que nunca se construyó, no tiene precedentes en Salta. Hay 20 inversores afectados.

 En Pueyrredón 1467, donde debería resaltar un descollante edificio de nueve pisos, solo hay escombros. Son las sombras de la torre Altavista, un desarrollo inmobiliario que se lanzó en 2010 y terminó con 20 inversores decepcionados. Ahora, con la intervención de la Justicia, quizá tengan alguna posibilidad de recuperar algún retazo del capital que se les fue con sus sueños.
La jueza de Concursos, Quiebras y Sociedades de Segunda Nominación, Victoria Ambrosini, dispuso la liquidación judicial del Fideicomiso Altavista y ordenó la inmovilización del inmueble involucrado en el proceso civil abierto en 2017.
La magistrada también prohibió la salida del país de Ricardo Alberto Caso y Diego Alberto Leyría, responsables de la administración del emprendimiento caído.
Desde la crisis que se desató en 2001 con la caída de la convertibilidad, los fideicomisos se convirtieron en una herramienta que empujó muchos desarrollos inmobiliarios, ante la ausencia de crédito en el mercado, pero los usaron en estrategias de fraude por las zonas grises de la ley marco de 1995. La normativa, por caso, establece separaciones patrimoniales que limitan las demandas civiles. También excluye a los fideicomisos de las típicas declaraciones de quiebra. El camino, ante la insuficiencia de bienes para reparar a damnificados y acreedores, es el que tomó la jueza Ambrosini con un fallo del que se desconocen precedentes en Salta.
“Esperamos que el proceso avance hacia un punto en el que los inversionistas puedan recuperar el remanente del capital del proyecto fracasado”, señaló ayer el abogado Guido Giacosa, quien representa con su par Aníbal Anaquín a cuatro interesados que acreditaron derechos ante la jueza en el procedimiento de liquidación judicial. 
Su principal cliente es Antonio Faustino Macedo Fernández, quien constituyó el fideicomiso con el mayor aporte y encabeza a los inversores que se presentaron en el proceso de liquidación judicial.
El Fideicomiso Altavista se constituyó en 2011 con dos fiduciantes iniciales, a los que después se sumaron otros que entregaron dinero para acceder a los 54 departamentos, de uno y dos ambientes, previstos en la propiedad horizontal. 
Sin embargo, el fideicomiso nunca concretó el proyecto. La obra quedó completamente paralizada tras la demolición de viejas paredes y mínimos trabajos en los cimientos. 
Informes de auditorías que encargaron los demandantes revelaron faltantes contables. En medio de las complicaciones, desapareció del proyecto la constructora e inmobiliaria Domus, empresa que a fines de 2010 aparecía como responsable del diseño, dirección, construcción y comercialización de los departamentos de la torre Altavista.

El sorteo de liquidador

La jueza Ambrosini fijó para el próximo 22 de junio la audiencia en la que será sorteado el síndico que llevará adelante la liquidación del Fideicomiso Altavista. Para proteger el patrimonio sujeto al proceso judicial, la magistrada decretó la prohibición de innovar sobre el inmueble de Pueyrredón 1467.
En el mismo fallo, la jueza prohibió la salida del país sin autorización judicial de Ricardo Alberto Caso y Diego Alberto Leyría, hasta el 12 de junio de 2020. El término de dos años lleva a inferir que quedan por delante largas actuaciones 
Según el cronograma que estableció la jueza, el plazo de verificación de los acreedores ante la sindicatura vencerá el 28 de agosto. El síndico, en tanto, deberá presentar los informes individuales hasta el 28 de septiembre y el informe general hasta el 30 de octubre.
La liquidación del Fideicomiso Altavista ya fue comunicada a todos los organismos de registro competentes.

Un edificio con lujos y glamour

La torre Altavista, según publicaciones promocionales de 2010, tendría 42 departamentos de un dormitorio, 12 departamentos de dos, 39 cocheras en planta baja y subsuelo y dos terrazas con deck, solárium, una piscina para adultos y otra para niños. Las unidades funcionales, de 40 hasta 92 metros cuadrados de superficie propia, se ofrecieron con materiales de primera calidad, muebles de cocina bajo y sobre mesada, calefacción central por radiadores y frentes con placares en los dormitorios, entre otros lujosos detalles.

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