Fecha: 2018-04-30 06:16:16


Dia del trabahador

Trabajo digno es desarrollo humano


30 DE ABRIL 2018 - 00:00 Salta necesita garantizar trabajo decente para 500 mil personas en 2021. La creación de empleos de calidad sigue constituyendo un gran desafío para la democracia

"Ningún derecho podrá subsistir -dijo el portugués José Saramago al recibir el Premio Nobel de Literatura en 1998- sin la simetría de los deberes que le corresponden". La cita la realizó el embajador Jorge Argello en un reciente artículo. Analizaba la Declaración Universal de los Derechos Humanos, de diciembre de 1948.

¿Cómo relacionamos a la cuestión laboral la simetría de deberes?

En los Objetivos de Desarrollo del Milenio de la ONU, el Objetivo N§ 8 es Trabajo Decente y Crecimiento Económico insta a: Promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos. En muchos lugares, tener un empleo no garantiza salir de la pobreza.

La pobreza no tiene tanto que ver con cuánto se gana, sino cuánto se compra con lo que se gana.

Y el objetivo N§8 dice textualmente: "La continua falta de oportunidades de trabajo decente, la insuficiente inversión y el bajo consumo producen una erosión del contrato social básico subyacente en las sociedades democráticas... La creación de empleos de calidad sigue constituyendo un gran desafío para casi todas las economías".

Empleo asalariado es el rol ocupacional realizado en virtud de un contrato formal o de hecho, individual o colectivo, por el que se recibe una remuneración o salario, dice el diccionario. Y para que haya empleo debe haber empresas.

Una empresa es una organización con fines económicos o comerciales para satisfacer las necesidades de bienes o servicios de los solicitantes y asegurar la continuidad de la estructura productivo - comercial.

Hasta ahora hemos comenzado analizando el tema laboral desde los derechos, donde como dice Saramago, derechos implican una simetría de deberes. Luego fuimos al concepto de empleo pleno y productivo, y nos iluminamos con que el "rol ocupacional social" es lo que llamamos trabajo, por el que se recibe una remuneración. Paga esa remuneración una empresa.

Volviendo a la ONU, "para conseguir el desarrollo económico sostenible, las sociedades deberán crear las condiciones necesarias para que las personas accedan a empleos de calidad, estimulando la economía sin dañar el medio ambiente".

Población y empleo

¿Para cuantas personas hay que generar empleos?.

En el censo 2010, la población de Salta era de 1.215.207 habitantes y al 2015, el total registrado fue de 1.379.229. Desde el censo 1991 al 2001 crecimos un 20% y desde 2005 al 2015 un 15%. Si la tasa se mantiene, para el 2021 estaremos pasando el millón y medio de habitantes y deberían existir empleos para más de 500.000, un 30% de la población.

La tasa media de crecimiento anual del PIB real per cápita en todo el mundo fue del 1,6% entre 2010 y 2015.

Malas noticias, la tasa de creación de empresas no es del 2% anual, y la supervivencia de las mismas empeora la posibilidad de empleos para todos.

Población y empresas

En el país hay en la actualidad 14 empresas por cada 1.000 habitantes; en Salta, solo 8; en Brasil se cuentan 25; en México, 34; en Uruguay, 48 y en Chile, 58 empresas por cada mil habitantes. En Australia 88. Lo que sí aumentó es el empleo público, que no es el más productivo. Para pagarlo aumentaron los impuestos y las tasas. Y esto asfixia a las empresas, que cierran y se pierden empleos en el sector privado.

Si "las sociedades deberán crear las condiciones necesarias para que las personas accedan a empleos", este objetivo de la ONU está lejos de cumplirse con tarifazos y un Estado gigantesco que no solo produce poco, sino que además impide, pone trabas y quita incentivos.

El cierre del ingenio

Tenemos en Salta la triste experiencia que en 2018 cerró el ingenio San Isidro, fundado en 1760, la empresa industrial más antigua del país, de Sudamérica y de América toda: 730 personas sin trabajo. Y volvemos al empleo productivo. Si no se mira la productividad de la empresa, no se puede de asegurar la continuidad de la estructura y de las inversiones.

Mantener las conquistas económicas, jurídicas y sociales depende, más que nunca, de que gobiernos y personas asuman su correspondiente contraparte: los deberes y obligaciones.

El caso de San Isidro

En el ingenio San Isidro, con la lucha de clases y con los conflictos, algunos creyeron que lo tenían todo, sin darse cuenta de que sacar a la empresa de competencia era como el escorpión que pica la rana que lo lleva a cruzar el arroyo. Fieles a su naturaleza picaron y se ahogaron los dos.
Con la misma vehemencia y la misma fuerza con que reivindicamos nuestros derechos, reivindiquemos también el deber de lograr la productividad. 

Fuente: El Tribuno Salta