Fecha: 2018-04-26 04:45:50


Obras públicas

Aseguran que por las lluvias se demoraron las obras de bacheo


26 DE ABRIL 2018 - 00:00 El subsecretario de Obras Públicas de la Municipalidad explicó que en algunas calles debieron cambiar las cañerías de agua y cloaca, además de ir entre 30 y 40 centímetros más abajo de lo normal.

Las obras de bacheo que realiza la Municipalidad en muchas calles de la ciudad se han extendido en el tiempo más de lo esperado y generan malestar entre vecinos y, sobre todo, comerciantes. El subsecretario de Obras Públicas de la Municipalidad, Francisco Agolio, manifestó a El Tribuno que muchos trabajos están demorados por las lluvias. Además, explicó que en algunos lugares tuvieron que cambiar cañerías de agua y cloaca e ir un poco más profundo que en otras calles.

Este es el caso de las obras que hay en San Martín, entre Gorriti y General Paz, y en Adolfo Gemes, entre Caseros y España. Esta última empezó a principios de febrero y ha tomado casi tres meses pavimentar 80 metros desde la calle Caseros hacia el norte. Una vez que se habilite este tramo, se trabajarán en los 20 metros finales, donde está el ingreso para ambulancias de una clínica privada. "El tramo de 20 metros se va a hacer después. Si cortábamos todo, la ambulancia no podía ingresar", explicó Agolio. "Ya sin lluvia, se espera que sea mucho más rápido".

"La obra no se detuvo nunca y fue al ritmo que tenía que ir", aseguró el funcionario, quien planteó que hubo muchos días de lluvia y muy pocos días de sol y que eso dificultó bastante el secado. Además, Agolio contó que las tareas de base se prolongaron más de lo habitual por dos razones: "Fuimos como 30 o 40 centímetros más abajo de lo normal y hubo que cambiar toda la cañería, tarea que le corresponde a Aguas del Norte. Como no lo hacían inmediatamente, la Municipalidad tuvo que cambiar todo".

El subsecretario explicó que se vieron "obligados" a comenzar a trabajar en época de lluvias: "Había colapsado una loza. Desde (la Subsecretaría de) Tránsito no garantizaban la seguridad para los vehículos y nos vimos obligados a entrar. Sabíamos que se iba a prolongar pero no esperábamos un período de lluvia tan largo".

"No queremos que se vuelva a romper. Es una cuadra por la que transita innumerable cantidad de colectivos por día", comentó.

"Todos los comerciantes tienen problemas porque no entra gente", sentenció la dueña de un restaurante, sobre sus colegas de la calle Adolfo Gûemes.

Mario Angelo, dueño de un café, contó que la venta bajó notablemente y que casi no llega a pagar el alquiler. "Como las líneas de colectivos ya no pasan por acá, poca gente pasa por la vereda. A partir de las 19 ya no pasa nadie", lamentó. "La obra me causó un problema económico y estoy subsistiendo hasta que termine", agregó.

Consideró que caminar por allí es peligroso para los transeúntes. "Las veredas están abiertas, con baldosas por aquí y por allá", dijo, y acotó que el clima perjudicó el avance de la obra.

Eduardo Carulo, que trabaja en una pinturería, concordó en que la obra afectó a las ventas, aunque ahora "está queriendo levantar un poquito". "La calle está complicada: no pasa nadie y la gente odia venir para acá. No quiere entrar al centro porque está muy complicado, no hay lugar donde estacionar", dijo.

Miguel Pérez trabaja en un centro de rehabilitación y observó que a algunos pacientes les cuesta acceder: "Muchas veces no es por la obra, sino por la imprudencia de los conductores que dejan los vehículos y bloquean, no solo a nosotros, sino también a la ambulancia". Fernanda Escobar acompaña a su hija, que tiene problemas para caminar. "La obra me trajo bastantes problemas. El colectivo nos deja lejos, porque ya no pasa por acá y tenemos que caminar bastante", contó.

Corredor de la fe

Otro dolor de cabeza para muchos salteños ha sido la demora de las obras en el "Corredor de la fe". Si bien Agolio no es el responsable, contó que faltan terminar algunos detalles de la primera etapa y que recién se cerrará cuando la Municipalidad esté totalmente conforme. Los abogados de la comuna definirán cómo continúa la segunda etapa, ya que no será adjudicada a la misma empresa que hizo la primera.

Sandra Vargas, concejal por la Unión Cívica Radical, planteó que el municipio deberá resarcir a los comerciantes y vecinos por la demora en estos trabajos. Agolio expresó al respecto: "Cuando una obra se demora, ocasiona más molestias de las habituales. Habría que analizar puntualmente el pedido de la concejal. Es una cuestión más legal que otra cosa".

Fuente: El Tribuno Salta