Fecha: 2018-04-15 05:45:54


Femicidio en la Cárcel

"Lo que más quiero en la vida es que Maxi sea una buena persona"


15 DE ABRIL 2018 - 00:00 Juan Franco tiene a su cargo al pequeño hijo de su hermana Andrea Neri, asesinada por “Chirete” Herrera en la cárcel.

Tras el juicio y la condena a Gabriel Roberto "Chirete" Herrera, el asesino de Andrea Edith Neri, los familiares de la joven tienen otro motivo para seguir luchando. En este caso se trata del cuidado y manutención del pequeño hijo que dejó huérfano la víctima.

Juan Franco Neri, uno de los hermanos mayores de Andrea, se hizo cargo del niño de un año y cinco meses. Maxi estaba en los brazos de su madre la tarde el 5 de enero de 2017 cuando Herrera la mató de manera salvaje en una celda del penal de Villa Las Rosas. Tenía entonces solo dos meses de vida.

El joven de 26 años no puede ocultar su emoción al recordar el terrible suceso que golpeó de manera violenta a su familia. "Yo lo retiré aquella tarde de la cárcel y desde ese momento lo tengo conmigo con autorización judicial", expresó Juan Franco a El Tribuno. Desde hace unos meses viven en una humilde vivienda que su padre, Juan Pablo Neri, alquila en barrio Ceferino. Allí residen también sus otros tres hermanos: Hugo Alberto (32), Ayelén (18) y Said (13).

"El hecho de habernos venido a vivir con mi padre es importante porque todos me dan una mano para atender y cuidar a Maxi", comentó el muchacho. Él trabaja de pintor y con sus ingresos, que no son muchos, mantiene a los dos hijos que tiene con su expareja y a su sobrino. "Si pudiera pagar una empleada para que lo atienda lo haría, pero con lo que gano apenas me alcanza para cubrir las necesidades de los chicos", explicó.

Contó que la situación económica se complicó en los últimos meses porque el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos suspendió un subsidio de 6.000 pesos que le venía otorgando para atender las necesidades del pequeño.

"En diciembre del año pasado dejé de recibir esa ayuda y con la colaboración de mi padre estamos saliendo a flote", subrayó el joven Neri.

La casa propia

Dijo que su meta ahora es contar con una vivienda en el terreno que recibió en la urbanización de Parque La Vega. "Hice las gestiones en el Instituto Provincial de la Vivienda para que me entreguen un módulo, porque con mis ingresos no estoy en condiciones de construir nada", señaló.

Indicó que la vivienda que alquila su padre en la calle Florida 1766 no cuenta con las comodidades para que Maxi pueda crecer en un ambiente más cómodo. "Mi deseo es que él pueda tener su habitación, que pueda desarrollar una vida sana, porque después de todo lo que pasó con su madre va a necesitar mucha contención". Juan Franco se emociona hasta las lágrimas cuando piensa en el futuro de su sobrino, quien crecerá sin el calor de su madre y con un padre al que probablemente nunca verá ni conocerá. "Lo que más quiero en la vida es que Maxi sea buena persona, que pueda estudiar, que pueda ir a la universidad y que sea un profesional. Estoy seguro de que Andrea, desde el cielo, lo va a ayudar porque ella era buena persona", dijo con mucha convicción.

El joven describió uno de los momentos más conmovedores de su vivencia con el pequeño. Ocurrió cuando se desarrollaba el juicio a "Chirete" Herrera. "La primera palabra que pronunció fue mamá. Cuando volvía del trabajo se emocionaba y me decía mamá. Es imposible describir lo que sentía en esos momentos", relató el muchacho con los ojos llorosos. Luego de tranquilizarse esbozó una orgullosa sonrisa. "Ahora Maxi ya aprendió a decir papá. Ya no me dice mamá, me dice papá", dijo. Y agregó: "Me encanta que me diga papá, pero cuando crezca le contaré la verdad. Sabrá lo que pasó con su mamá, sabrá que su padre no existe y que yo soy su tío".

Juan Franco Neri también refirió que está realizando las gestiones ante el Registro Civil para cambiar el primer nombre (Gabriel) y el apellido (Herrera) del niño. "No queremos que mi sobrino tenga nada que lo empariente con la persona que asesinó a su madre", sentenció.

El dolor y la bronca del padre de Andrea

Juan Pablo Neri dijo que irá a la Justicia por la responsabilidad del Estado en el femicidio.

Juan Franco asumió la crianza del pequeño Maxi.

“Al margen de que se hizo justicia con la muerte de mi hija, al dolor lo vamos a llevar toda la vida”, expresó Juan Pablo Neri. El padre de Andrea recibió a El Tribuno en la humilde casa que alquila en barrio Ceferino. Allí estaba con su nieto Maxi, quien nos regaló una tierna sonrisa apenas se asomó a la puerta con su enrulada cabellera.

El hombre se emociona al verlo corretear por el patio de tierra.

¿En qué piensa?, preguntamos.

“En lo difícil que es la vida, en este niño que va a crecer sin el calor de su madre por culpa de un asesino”, respondió.

Es evidente que en su interior habita un profundo dolor y una incontenible bronca, la misma que descargó en el juicio cuando le expresó a Herrera: “Te voy a seguir hasta el infierno”. Ese día no pudo contener su ira cuando se exhibieron las fotografías de su hija tirada en el piso en medio de un gran charco de sangre por las 36 heridas punzo-cortantes que le aplicó el femicida.

Responsabilidad

Neri sostuvo que “más allá de que Andrea se haya relacionado con la persona equivocada, que haya ido a ver a este tipo por sus propios medios, lo que está claro es que ella ingresó viva a la cárcel y salió muerta”. En ese sentido subrayó que el Servicio Penitenciario tenía la obligación de cuidarla y no lo hizo, más aún conociendo los antecedentes de Herrera, quien había segado la vida de su primera pareja en la cárcel de Metán en 2006. Frente a lo expuesto confirmó que iniciará acciones legales contra el Estado. “Con la condena a los cinco guadiacárceles quedó probado que hubo responsabilidad del Estado en lo que pasó”, opinó.

Destacó que su hijo Juan Franco hace un enorme esfuerzo para cuidar al niño. “Con mis otros hijos lo estamos ayudando, pero aquí somos muchos y no tenemos comodidades. El chiquito necesita un lugar más adecuado para crecer, porque después de todo lo que pasó su vida no va a ser fácil y eso me preocupa”, refirió.

Neri sostuvo que “nosotros somos y seremos los únicos familiares de mi nieto y vamos a hacer lo imposible para que nunca le falte un plato de comida. Somos pobres, pero no hemos perdido la dignidad y eso es lo que queremos trasmitirle a Maxito”.
En consonancia con ello, confirmó lo expresado por Juan Franco de que le cambiarán el primer nombre y el apellido. “Ya demasiado daño le hicieron con matarle a la madre, como para que todavía tenga que soportar el peso de llevar el apellido del asesino”, expresó Neri con la carga emotiva que lo embriaga.

Fuente: El Tribuno Salta