Fecha: 2018-04-15 04:42:52


El Tabacal

Tabacal perderá $800 millones por los recortes al bioetanol


15 DE ABRIL 2018 - 00:47 Cae la participación de los ingenios del NOA y crece la de los maiceros de la pampa húmeda.La región resignará $2.100 millones anuales a manos de las petroleras. El escenario es crítico.

En la antesala de una nueva zafra, los ingenios de Salta, Jujuy y Tucumán se debaten en un escenario de quebranto, por las podas aplicadas en el precio del bioetanol de caña, la fuerte suba del gas, el impacto de la inflación en los costos operativos y el incremento de las cargas fiscales y previsionales.

Las medidas nacionales y provinciales que se desencadenaron desde fines de 2017, dejaron al sector sucroalcoholero del NOA, uno de los pilares de la producción y el empleo de la región, con una soga al cuello.

Por los recortes de precio que dispuso el Ministerio de Energía, los ingenios del norte argentino perciben hoy por el bioetanol que entregan a las petroleras un 4,2% menos que en octubre de 2017, mientras que las naftas aumentaron en el mismo período un 33%.

El Centro Azucarero Argentino advirtió que solo la baja de precio del bioetanol implica una transferencia de recursos del sector cañero hacia las petroleras de $2.100 millones anuales. La Cámara Argentina de Alcoholes hizo notar que, como consecuencia de la medida dispuesta por el ministro Juan José Aranguren, el sector sucroalcoholero también resignó importantes volúmenes de su participación en el mercado a manos de la producción de bioetanol de maíz, concentrada en la región pampeana.

Según registros de la Subsecretaría de Energías Renovables, durante el primer trimestre de 2018 la producción de bioetanol de caña promedió entre los 42 y 44 millones de litros mensuales, de los que el ingenio oranense San Martín del Tabacal aportó entre 11 y 12 millones de litros.

El complejo sucroalcoholero del NOA, que desde abril de 2016 participaba en partes iguales con el sector maicero de la región pampeana, cedió cerca de un 5% del mercado.

El retroceso se explica en buena parte por la drástica reducción del precio del bioetanol de caña, aunque también incidieron la sequía que sobrellevó el área de cultivo tucumana en 2017 y factores operativos. El cierre de San Isidro, uno de los nueve ingenios con cupos asignados en el programa nacional de biocombustibles, también repercutió en los registros.

La drástica y unilateral reducción de precios que resolvió la cartera de Energía, tuvo efectos devastadores en una actividad que sostiene cerca de 50.000 empleos directos y 200.000 indirectos en el NOA. Las tres resoluciones que dictó después el Gobierno nacional para morigerar el impacto de la medida inicial, ante la efervescente reacción del sector industrial más importante de Tucumán, Salta y Jujuy, no evitaron los despidos que pusieron a las filas sindicales del sector en pie de guerra, ni devolvieron certidumbre. Apenas sirvieron para dejar a la vista un enorme desacierto que intentó enmendarse con revisiones parciales.

Con pérdidas estimadas en más $800 millones solo en El Tabacal, los ocho ingenios que aún mantienen en pie la producción regional de bioetanol insisten, balances en mano, que sus operaciones ya son económicamente inviables.

Con la zafra encima, ni siquiera está definida aún la nueva fórmula que el Gobierno nacional aplicaría para ajustar los precios. El sector aspira a tener resuelta esa fórmula antes de fin de mes, para que empiece a aplicarse desde mayo.

Lo único cierto es que las agroindustrias de Salta, Jujuy y Tucumán, que volcaron inversiones sobre la base de un horizonte trazado por la ley de promoción de biocombustibles hasta el 2021, vieron modificado drásticamente, por medidas nacionales y provinciales, el rumbo que garantizaba prioridad para el NOA en el mercado de los biocombustibles.

La modificación en las condiciones de venta del bioetanol, como remarcó Oscar Rojo, directivo de Tabacal Agroindustria y expresidente de la Cámara de Alcoholes a El Tribuno, "supone una contradicción con el objetivo del Plan Belgrano", programa concebido para saldar la deuda histórica que tiene la Nación con las 10 provincias del norte.

Hoy, sin embargo, en el sector industrial con mayor ocupación de trabajo en el NOA, y en la empresa que más empleos privados sostiene en la provincia, solo se habla de cierres de operaciones, suspensiones de turnos, despidos y millonarias perdidas trasladadas a más de 6.000 cañeros, proveedores, contratistas, y a todas las actividades económicas relacionadas con la actividad, incluyendo a los Estados provinciales.

El agro de Salta, marginado de los cupos

La región NOA y Salta, en particular, tienen un enorme potencial para el desarrollo del bioetanol, combustible renovable que se elabora a partir de la caña de azúcar y también del maíz. En 2012, un grupo de productores de Anta presentó ante el disuelto Ministerio de Planificación Federal un proyecto para acceder a los cupos que otorga el gobierno nacional. Aquella iniciativa, que prevé una inversión de 40 millones de dólares, sigue durmiendo porque los cupos del bioetanol de maíz se concentraron en la zona núcleo de la región pampeana.

El proyecto contempla la instalación de una planta, con capacidad para procesar 84 millones de litros anuales de bioetanol, en la localidad anteña de General Pizarro. Ese complejo aportaría valor a unas 250.000 toneladas de maíz producidas en 40.000 hectáreas del oeste salteño y generaría 80 puestos de empleo directos en la zona.

Fernando Fortuny, uno de los impulsores del proyecto, remarcó que también se obtendrían del proceso de elaboración del bioetanol volúmenes de burlanda húmeda suficientes para 100.000 cabezas bovinas engordadas en feed lot.

La burlanda húmeda de maíz, también denominada WDGS (grano húmedo de destilería) es un alimento de alto valor nutricional que mostró excelentes resultados en la producción de leche y carnes de la región pampeana, donde están las únicas empresas que la comercializan. Son las cinco plantas que concentran la mitad del cupo argentino de bioetanol. La otra mitad del cupo nacional se repartió entres nueve ingenios azucareros de Tucumán, Jujuy y Salta, incluyendo al hoy cerrado San Isidro).

Mientras tanto, la producción agrícola de la provincia sigue atada a onerosos fletes que representan casi el 40% del valor de producción del maíz y que impiden llegar a los puertos con mínima competitividad y rentabilidad.
Las empresas que impulsaron el proyecto de General Pizarro, denominado Indagro, son Anta del Dorado, Las Lajitas SA, Combustibles del Norte y Omar Monaldi. Entre los cuatro planearon hacer una inversión de 40 millones de dólares. A las citadas se sumó después el Grupo Guerrero.

La viabilidad de las operaciones está en duda

El balance del mayor empleador de Salta no cierra por medidas de Nación y Provincia.

En $808 millones se estiman las pérdidas que afrontará este año el ingenio San Martín del Tabacal por el recorte aplicado en el precio del bioetanol de caña y otras medidas fiscales y previsionales instrumentadas por los gobiernos nacional y provincial.

Tan descolocada está hoy la relación de precios y gastos que la industria sucroalcoholera considera inviable el mantenimiento de las operaciones.

En este contexto, fuentes directivas del ingenio oranense volvieron a desmentir al sector petrolero, que intentó justificar los fuertes aumentos en las naftas aplicados la semana pasada con una supuesta alza en el precio del bioetanol.

El ingenio Tabacal, el mayor empleador del sector privado de la provincia, aclaró que “actualmente, y con el último aumento, recibimos $16,16 por cada el litro de bioetanol, mucho menos que los $16,87 que percibíamos en octubre del año pasado”.

La compañía, según sus balances, enfrenta un escenario de fuertes pérdidas tanto por la baja del 4,2 por ciento aplicada en el precio de su destilado, como por las nuevas cargas previsionales y fiscales aprobadas a nivel nacional y provincial.

La reducción del precio del bioetanol, dispuesta por el Ministerio de Energía y Minería de la Nación, erosionó los ingresos de la compañía en $514 millones.

Presión tributaria y tarifas

El ingenio Tabacal, además, afronta un incremento del 94 por ciento en los aportes patronales a la seguridad social, por la eliminación del esquema diferencial que, por su ubicación geográfica, lo favorecía con una alícuota menor. Por la derogación de esa normativa, que estuvo vigente durante dos décadas, los aportes patronales de la empresa tendrán este año un incremento de $44 millones.

Por otra parte, la prohibición de las sumas no remunerativas, modalidad con que la empresa pagaba los premios al personal dentro de convenio, le sumará un impacto negativo de unos $178 millones este año.

En el plano provincial, la reforma fiscal aprobada por la Legislatura la obliga a tributar el 2 por ciento por Ingresos Brutos, impuesto del que estaba antes exenta. Esta medida, enmarcada en el pacto fiscal firmado con la Nación, representa un aumento de $50 millones en la estructura de gastos del ingenio de Salta que encabeza los aportes de bioetanol del NOA.

Otro golpe sensible fue el fuerte incremento de la tarifa del gas. El encarecimiento del insumo energético añadirá $22 millones a los gastos operativos de este año, según estimaciones realizadas en base a los valores que regían en el año 2017.

Fuente: El Tribuno Salta