Fecha: 2017-12-11 08:34:27


La bibliodiversidad en la era digital


Por Ricardo Alonso La proliferación de ediciones, ferias y textos en papel demuestran la falsedad de los mitos que profetizan la muerte del libro, cuya vitalidad se mantiene intacta.

Hemos escuchado hablar de la biodiversidad para la masa viva y variada en un ambiente determinado. Cuanto más sano es un ecosistema mayor será su biodiversidad. También se acuñó el neologismo geodiversidad para definir la cantidad de rasgos y elementos geológicos en un paisaje dado, con lo cual existirían ambientes más o menos geodiversos.

Ahora bien la bibliodiversidad hace referencia a la variedad y cantidad de libros, especialmente en lo que se refiere al libro impreso. Sin olvidarse la importancia que está alcanzando aceleradamente el libro digital. Precisamente hay una larga discusión acerca de la extinción del libro en papel. Hasta ahora todos los pronósticos han fallado. No hace falta más que ver el esplendor que alcanzan las ferias internacionales del libro como las de Frankfurt o Buenos Aires, donde se exponen decenas de miles de ejemplares de todos los campos de la novela, el ensayo, la ciencia, la técnica y demás ámbitos del conocimiento y la imaginación.

El libro y la UNSa

Para los que apuntan a que el libro ha muerto conviene recordar que sólo en Salta se desarrollaron tres ferias del libro en un mes, a lo que habría que agregar la exposición de algunas editoriales en la expo Ferinoa 2017. Entre el 24 y el 27 de noviembre de 2017 se llevó a cabo la Feria del Libro Universitario en el edificio céntrico de la Universidad Nacional de Salta. La organización académica estuvo a cargo de la Prof. María Cristina Fajre. Distintas editoriales realizaron exposición y venta de diversos libros. Entre ellas Mundo Gráfico, Hanne, Ucasal, EUNSa, Eudeba, junto a otras editoriales universitarias del interior del país (Córdoba, Tucumán, Santa Fe, Entre Ríos, Santiago del Estero, etcétera). También hubo conferencias, paneles de debate, talleres y otros eventos asociados. A lo que debe sumarse charlas eruditas como la de Luis Quevedo (Eudeba) titulada "Los libros en un mundo de cambios", o la de Gregorio Caro Figueroa titulada "Salta, libreros y editores: memorias que naufragan". Este último se refirió a la historia del libro, las librerías y los libreros de Salta en los últimos 200 años. En la figura de Mario Benedetti (1943-2016), de librería Rayuela, se realizó un homenaje a todos los libreros que honraron el camino del libro en Salta. El evento de La Feria del Libro Universitario se realizó en el marco de los 45 años de la fundación de la Universidad Nacional de Salta y procuró, según el espíritu de los organizadores, constituirse como un medio para visibilizar la producción editorial de la comunidad universitaria, tomando en cuenta que una editorial es indudablemente la mejor carta de presentación institucional. En un marco de amplias discusiones en torno del rol de las editoriales universitarias y las respuestas que el conocimiento científico puede brindar a la sociedad, la Feria trazó un recorrido por el proceso de la edición del libro desde su génesis, la escritura, hasta llegar al lector. Este trayecto, en palabras de Fajre, conduce a detenerse en diversas paradas: la edición, el libro como objeto, la difusión, la comercialización, el rol de bibliotecarios y libreros hasta su recepción en el acto de leer en un momento atiborrado de las nuevas tecnologías.

En Cultura y en Cafayate

Asimismo en el Complejo de Bibliotecas y Archivos de Salta, entre el 1 y 5 de noviembre de 2017, se llevó adelante la feria "Salta Expo Libros 2017" organizada por la Secretaria de Cultura. También contó con exposición y venta de libros de editoriales salteñas, conferencias, presentación de nuevos libros, talleres, entre otros eventos.

A ello debe sumarse la exposición del libro realizada en Cafayate el 3 y 4 de noviembre de 2017. Se trató de la XXVII edición de la Feria del Libro de Autores de Salta que organizaron entre otros Nelly Murga de Córdova, Cristina Román de Ávila y Cristina Rodríguez Solano, quienes estuvieron acompañadas por el soporte académico de Martha Corbalán de Madel, Alicia Lávaque, Elena Teresa José, Isabel Torres y Horacio A. Pagés.

Este año se realizaron además importantes ferias del libro en Jujuy y en La Rioja. A ello debe sumarse un evento muy especial como el llevado a cabo en Buenos Aires entre el 8 y 12 de noviembre de 2017 en el CCK. Se trató de la XI Edición de la Feria del Libro Antiguo organizada por la Asociación de Libreros Anticuarios de Argentina (Alada). En ese marco se reunieron libreros anticuarios y bibliófilos que compran o venden ejemplares curiosos, raros y a veces únicos. En los últimos tiempos infinidad de autores han debatido en torno al libro en reuniones, congresos, simposios, jornadas, seminarios y otros eventos. Cada día se publican más libros sobre libros, o sea libros que tratan la cuestión del libro en sus múltiples facetas. No solo ensayos sobre el libro y sus circunstancias, sino también novelas que se convierten en bestsellers.

Los cinco mitos

Robert Darnton (1939), una de las autoridades mundiales en el tema, brindó en 2016 una conferencia sobre el libro en la Universidad de Buenos Aires en ocasión de recibir el doctorado Honoris Causa. Darnton es reconocido como uno de los mayores expertos mundiales en el siglo XVIII francés y fue distinguido con la Legión de Honor. Su énfasis está en la historia cultural, especialmente en la historia del libro y la lectura. Fue director de la biblioteca de la Universidad de Harvard. En su conferencia en Buenos Aires habló de los cinco mitos del libro a saber.

Primer mito: el libro ha muerto. No solo no ha muerto sino que sigue más vivo que nunca como lo demuestran los títulos y ediciones a nivel mundial así como la bibliodiversidad a la que nos hemos referido al principio.
Segundo mito: las bibliotecas son obsoletas. Ello puede ser válido para algunos viejos repositorios disfuncionales, pero las nuevas bibliotecas se han aggiornado y son una fuente inagotable de consulta para lectores e investigadores. Tercer mito: todo está en internet. Negativo, internet es una nueva, riquísima e insondable “Biblioteca de Babel”, pero hay millones de textos de la era predigital que solo están disponibles en los viejos repositorios en papel. Cuarto mito: el futuro es digital a lo que se responde con que el presente ya es digital y el futuro lo será mucho más. Quinto mito: vivimos en la era de la información. No es así, siempre hemos vivido en la era de la información, esto es desde el instante mismo en que el hombre empezó a comunicarse. Volviendo al punto se atribuye la invención del término bibliodiversidad a los editores chilenos que crearon el colectivo “Editores independientes de Chile” a finales de la década de 1990. Allí se definió a la bibliodiversidad como la diversidad cultural aplicada al mundo del libro. Se refiere a una necesaria diversidad de las producciones editoriales que se ponen a disposición de los lectores. Esto en razón que si bien los grandes grupos editoriales participan, por la importancia cuantitativa de su producción, de una cierta diversidad editorial, eso no alcanza para asegurar la bibliodiversidad. En el caso de los editores independientes estos se preocupan ante todo por los contenidos que publican. Según declaran: “Sus libros aportan una mirada y una voz distintas, en paralelo a la propuesta editorial más estandarizada de los grandes grupos”. La Alianza Internacional de Editores Independientes contribuyó significativamente a la difusión y la promoción del término bibliodiversidad en varios idiomas, por ejemplo, gracias a las declaraciones de Dakar (2003), de Guadalajara (2005), de París (2007) y de Ciudad del Cabo (2014). El Día Internacional de la Bibliodiversidad, desde 2010, se festeja el 21 de septiembre (día de la primavera en el Hemisferio Sur).

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