Fecha: 2017-11-13 08:19:13


Azogue, llimpi o mercurio


Por Ricardo Alonso El mercurio, antiguamente llamado azogue, es el único metal líquido a temperatura ambiente.

El mercurio, antiguamente llamado azogue, es el único metal líquido a temperatura ambiente. Cristaliza si se lo somete a temperaturas por debajo de 40 grados bajo cero. Cuando está líquido es plateado, pesado y brilla como un espejo, aunque se cubre de una suave y corrugada nata en superficie. Se presenta formando gotitas en los yacimientos de cinabrio que es el sulfuro de mercurio. El más grande yacimiento del mundo es Almadén en España que se explotó por más de 2.000 años, desde la época de los romanos. Almadén es una palabra árabe que significa "La Mina".

El mercurio o azogue se extrae a partir del cinabrio. Éste se caracteriza por un color rojo bermellón a escarlata, elevado peso y se forma en rellenos de fracturas. Su nombre provendría del persa "zinjifrah' que tendría el significado de "sangre de dragón" por su especial color. Los minerales de mercurio se originan en las últimas etapas de enfriamiento de los magmas cuando ya los fluidos están a baja temperatura. Otro mineral que contiene mercurio es el calomelano, compuesto por cloruro de mercurio y caracterizado por su sabor dulce, aunque venenoso. Otros minerales portadores de mercurio son el metacinabrio, el hípercinabrio, la coloradoíta (telururo de mercurio), la livingstonita (sulfuro de mercurio y antimonio), amalgamas naturales con plata, cobre, oro, etcétera.

Mensajero de los dioses

El elemento químico mercurio toma el nombre de Mercurio, el mensajero de los dioses en la mitología romana y también por el planeta Mercurio en la concepción de los alquimistas. El elemento químico se simboliza como Hg que proviene de "hidrargirium" (hidrargirio), lo que por etimología significa "plata líquida". Fue descubierto en la antigedad y ya aparece citado en los textos de griegos y romanos.

Los alquimistas creían que era uno de los caminos de la piedra filosofal y buscaban llegar a convertir otros metales en oro a partir de él. Lo cierto es que el mercurio amalgama al oro y por eso se lo utilizó masivamente en la recuperación de ese metal precioso. Los garimpeiros y otros prospectores contaminaron muchos ríos por el mal uso que hicieron del metal líquido para recuperar el oro de las arenas fluviales.

También fue muy utilizado en la metalurgia de la plata americana especialmente en México y Potosí. La mayoría de los métodos para la obtención de metales preciosos americanos dependían del azogue, que era el nombre con que se lo conocía en la época colonial. Este venía de España, en los barcos azogueros, que lo transportaban desde las famosas minas de Almadén en un largo recorrido hasta las costas americanas sobre el Pacífico, especialmente Arica, desde donde se trasladaba a lomo de llama hasta el Cerro Rico de Potosí. De allí que pronto surgió la necesidad de buscarlo en tierras americanas.

Precisamente en Perú un español vio a un indígena que tenía una pintura facial de color bermellón. Preguntado qué fue sobre el origen de ese pigmento declaró que era llimpi. Llimpi resultó ser mercurio en quechua, la lengua del inca. Fueron hasta el lugar donde lo habían obtenido y así se descubrió Huancavelica, el depósito más importante del continente. Se llamó Santa Bárbara a la mina y se explotó desde la época colonial hasta la década de 1990. Es probable que algunos pigmentos rojos en tumbas incaicas y que fueron atribuidos a la planta amazónica Bixa Orellana, sean en realidad cinabrio.

Otros depósitos de importancia mundial son Idria en la ex Yugoeslavia y minas en China, Kirguizistán, México, Rusia y Ucrania. También se lo obtiene como subproducto en la explotación de otras minas de metales preciosos.

El mercurio tuvo y todavía tiene numerosos usos. Entre ellos termómetros, amalgamas dentales, espejos, tinturas antisépticas, lámparas fluorescentes, interruptores eléctricos, baterías, pinturas, cosmética y medicinas tradicionales.

Hubo épocas en que se lo ingería para la cura de la sífilis desconociendo que era un veneno. Igual pasaba con los sombrereros que curtían las pieles lo cual les afectaba el cerebro y de allí el dicho "loco como un sombrero", tal como en Lewis Carroll y "Alicia en el país de las maravillas".

Hay una tendencia global a eliminar el mercurio de todas las aplicaciones. Argentina, junto a otros 70 países, adhirió a esas políticas mundiales de erradicación suscribiendo el Convenio de Minamata, un tratado mundial firmado en 2013 en una sesión del Comité Intergubernamental de Negociación sobre el Mercurio en Ginebra. Lo cierto es que el mercurio es un elemento químico natural, y no es ni bueno ni malo, sino en cuanto se use mal o bien. Con seguridad se pueden conseguir reemplazos para algunas aplicaciones pero seguramente en otras seguirá siendo esencial. El mercurio sale en forma natural en muchas aguas termales y está enriquecido en algunos suelos.

En la Argentina se encontró mercurio nativo en un arroyo de Neuquén y el cinabrio especialmente en La Rioja. Los jesuitas lo utilizaron para amalgamar las menas de metales preciosos y obtener el oro y la plata.

El novísimo campo de la geología médica tiene en cuenta la química (geoquímica) de las rocas, los suelos y las aguas de una región para ver qué elementos químicos son saludables o nocivos en cuanto a su concentración media.

Entre ellos resultan negativos cuando se encuentran en concentraciones anómalas el mercurio, plomo, arsénico y selenio, entre otros. Sin embargo el mayor problema ha sido la contaminación antrópica a través de la quema de basurales y la falta de tratamiento de efluentes líquidos cloacales. Al quemar basura que contiene objetos donde ha intervenido el mercurio se vaporiza e ingresa a la atmósfera. También el lavado de las tinturas antisépticas mercuriales usadas en la piel termina contaminando las aguas que pasan a las cloacas y de allí a los ríos o los acuíferos subterráneos.

Buen conductor
El mercurio se caracteriza por una expansión termal volumétrica uniforme, es un buen conductor de la electricidad y fácilmente forma amalgamas con casi todos los metales comunes a excepción del hierro. Por su naturaleza física de expandirse uniformemente al ser calentado es que su uso en termómetros fue aprovechado desde larga data. La búsqueda de reemplazos a los usos tradicionales del mercurio ha llevado a investigar otros elementos químicos y minerales.

Las amalgamas
Así, por ejemplo, las amalgamas dentales gris oscuras que contenían mercurio se han ido reemplazando por compuestos cerámicos; el “gallistan”, una aleación de galio, indio y estaño ha venido a reemplazar el mercurio usado en los termómetros tradicionales; las plantas de cloro-soda que utilizaban tecnología en base a celdas de mercurio están siendo reemplazadas por una tecnología de nuevos diafragmas y membranas celulares; las lámparas fluorescentes portadoras de mercurio se reemplazan por las lámparas LEDs que contienen el elemento químico indio, subproducto de la explotación de yacimientos de plomo-zinc; el indio también se ha utilizado como sustituto del mercurio en baterías alcalinas; asimismo, el litio y el níquel-cadmio han reemplazado a las baterías de zinc-mercurio y finalmente algunos compuestos orgánicos han desplazado al mercurio de fungicidas y pinturas látex.
 Finalmente, el mercurio por ser un elemento químico natural no se pierde ni se destruye: siempre está.

Otras Columnas...


Por Ricardo Alonso

La bibliodiversidad en la era digital

Por Ricardo Alonso

Rizo Patrón y el vanadio

Por Antonio Dominguez

Estacionamiento

Por Ricardo Alonso

El bicentenario del litio